Detrás de cada animal abandonado, herido o en situación de riesgo hay una historia que necesita una respuesta. En Miramar, MAPA (Movimiento Argentino de Protección Animal) trabaja desde hace años para dar esa respuesta, aunque con una particularidad que muchas veces se desconoce: no tienen refugio ni un predio propio donde alojar a los animales.
Paola, Natasha y Jesica sostienen la tarea de manera voluntaria, con sus propios tiempos, hogares de tránsito, colaboradores y, fundamentalmente, con el aporte de vecinos que se suman a cada caso. No son veterinarias, pero trabajan de manera articulada con profesionales que las acompañan en las distintas situaciones, entre ellos Marcelo Giménez, de la veterinaria El Ceibo, con quien mantienen una cuenta corriente.
La tarea incluye rescates, recuperación, búsqueda de hogares y acompañamiento de animales que permanecen bajo su tutela. También implica afrontar gastos veterinarios que pueden alcanzar cifras importantes y resolver situaciones de urgencia prácticamente todos los días. Por eso, desde MAPA remarcan que toda ayuda sirve: donar alimento, ofrecer tránsito, realizar un traslado, colaborar económicamente o impulsar un evento para recaudar fondos son distintas formas de ser parte. “No mirar hacia otro lado” es, para ellas, el punto de partida.
-¿Cómo nació MAPA en Miramar y qué las llevó a involucrarse en la protección animal?
–Paola: Yo empecé más o menos en el año 2000/2001, alimentando a los perros que estaban en la calle cerca de donde vivía. Después, en 2006, cuando Fabiana Ostoich dejó de estar al frente del predio, me preguntó si quería hacerme cargo o si lo entregaba a la Municipalidad. Estuve al frente desde 2006 hasta 2018. Después se lo cedí a Gaby Bertolotti, de Dame una Pata.
Con el tiempo nos fuimos manejando de otra manera. Llegamos a tener muchos perros alojados en distintos lugares y, cuando algunas personas que daban tránsito se fueron, los animales quedaron bajo nuestra responsabilidad. Hoy trabajamos principalmente con hogares de tránsito.
– ¿Cuál es actualmente la principal tarea que realizan desde el grupo y con qué situaciones se encuentran con mayor frecuencia?
-Natasha: Nos llegan muchísimos casos de animales accidentados, abandonados o que están en situación de riesgo. La página de MAPA está destinada principalmente a ayudar a animales sin dueño, aunque hacemos algunas excepciones cuando la situación lo requiere.
También tenemos animales que permanecen bajo nuestra tutela durante mucho tiempo. Algunos están en nuestras casas y otros en hogares de tránsito. Además, sostenemos casos que necesitan alimento o atención veterinaria de manera permanente.
Somos tres personas, cada una con su trabajo y su vida personal, y hacemos esto de manera voluntaria. Tratamos de ayudar en el tiempo y con los recursos que tenemos. Nuestro principal objetivo es no mirar hacia otro lado.
-Cuando reciben un aviso por un animal abandonado, herido o en situación de riesgo, ¿cómo es el proceso desde que llega el pedido de ayuda hasta que pueden intervenir?
Jesica: Generalmente nos avisan por la página de MAPA. Llega el mensaje y lo conversamos entre nosotras en un grupo de WhatsApp. Primero analizamos el caso, porque muchas veces también llegan pedidos por animales que tienen dueño.
Cuando se trata de un animal de la calle y necesita atención, buscamos la manera de trasladarlo y lo derivamos al veterinario. Trabajamos habitualmente con Marcelo Giménez, de la veterinaria El Ceibo, con quien tenemos una cuenta corriente, y también con otros dos veterinarios (Tamara Wengier y Diego Ozan).
Después publicamos el caso y organizamos la colecta para cubrir los gastos. Tratamos de manejarnos con mucha transparencia y publicar los comprobantes, porque creemos que eso también genera confianza en las personas que colaboran.
Si el animal no tiene dueño, después buscamos tránsito o adopción. Si tiene dueño, intentamos que vuelva con su familia. Pero si esa persona no cuenta con los recursos para afrontar una cirugía, también evaluamos ayudar, porque la prioridad sigue siendo el bienestar del animal.
-¿Qué significa para ustedes el rescate de un animal y qué ocurre después? ¿Cómo trabajan con la recuperación, los hogares de tránsito y las adopciones?
Paola: El tránsito es fundamental. Como no tenemos refugio, necesitamos que la gente abra las puertas de su casa hasta que podamos encontrarle un hogar definitivo a ese perro, perra o cachorro.
Muchas veces los animales llegan a nuestras casas y tenemos varios bajo nuestra responsabilidad. También pasa que alguien comienza ofreciendo tránsito y termina adoptando al animal. O que un tránsito, por distintas circunstancias, se vuelve permanente.
Tenemos colaboradores que siempre están dispuestos a dar tránsito y algunos animales permanecen durante bastante tiempo hasta que aparece una familia.
-En las publicaciones de MAPA se ven constantemente perros y gatos que buscan una familia. ¿Qué dificultades encuentran a la hora de conseguir adopciones responsables?
-Natasha: Muchas veces cuesta conseguir hogares, especialmente cuando se trata de animales adultos, enfermos o que requieren cuidados especiales. Mientras tanto, tenemos que encontrar un lugar donde puedan permanecer y afrontar su alimentación y atención veterinaria.
También es importante que quien adopta entienda que se trata de una responsabilidad. No alcanza solamente con querer al animal. Hay que poder sostener su alimentación, sus cuidados y, en el caso de los cachorros, el plan de vacunación correspondiente.
-¿Cuánto depende el trabajo de MAPA de la colaboración de los vecinos y qué tipo de ayuda necesitan habitualmente?
-Jesica: Depende muchísimo. Todo lo que hacemos se sostiene con la colaboración de la gente. Tenemos una cuota de socios que está destinada a alimentos y también contamos con donaciones para afrontar los gastos veterinarios. Además, tenemos personas que colaboran dando tránsito.
La cuenta corriente que tenemos con Marcelo Giménez, de la veterinaria El Ceibo, se mantiene con las donaciones que recibimos para cada caso. Muchas veces juntamos el dinero y hacemos entregas para ir reduciendo la deuda. Hay momentos en los que los gastos son muy altos. Desde abril se entregaron alrededor de 3.500.000 de pesos y actualmente también queda una deuda importante.
Por eso cualquier aporte sirve. Una persona puede donar una bolsa de alimento, otra puede hacer un traslado, otra puede ofrecer tránsito y otra puede colaborar con dinero. No hace falta hacer todo. Entre todos se puede resolver mucho más.
-Paola: También necesitamos personas que quieran organizar eventos solidarios para recaudar fondos. Nos ha pasado con actividades deportivas y otras propuestas en las que pudimos instalar un puesto y juntar dinero para los animales. Es algo que necesitamos especialmente de cara a los meses en los que aumenta la cantidad de casos.
-¿Qué situaciones les preocupan especialmente hoy en Miramar en relación con el abandono, el maltrato y la superpoblación de animales?
Natasha: Nos preocupan muchísimo los animales que están en la calle y los casos de abandono, pero también todo lo relacionado con la superpoblación. A partir de septiembre y octubre, y acercándonos al verano, la situación suele complicarse porque aumentan los casos y aparecen más animales que necesitan ayuda.
También recibimos muchas consultas por maltrato. En esos casos hay algo que queremos aclarar: MAPA no es un organismo de control y no puede ingresar a una vivienda ni intervenir como autoridad. Somos ciudadanos como cualquier otra persona.
Cuando alguien presencia una situación de maltrato, tiene que realizar la denuncia correspondiente en la comisaría, con fotos, videos o la información que pueda aportar. Nosotras podemos orientar, pero la denuncia debe hacerse por la vía correspondiente.
–Jesica: También queremos aclarar que MAPA no tiene relación con Zoonosis. Las castraciones gratuitas dependen del Municipio. Muchas veces nos llegan consultas o reclamos por turnos de castración y nosotros simplemente derivamos esos pedidos, pero no somos parte de Zoonosis ni manejamos esos turnos.
-¿Qué les gustaría que la comunidad entendiera o cambiara para que cada vez sean menos los animales que necesitan ser rescatados?
Paola, Natasha y Jesica: Que todos podemos hacer algo. Si una persona encuentra un animal en la calle, puede involucrarse, buscar un tránsito, hacer un traslado, colaborar con alimento o ayudar a encontrar a su familia.
También es importante que cada persona sea responsable de sus propios animales. Muchas veces nos piden ayuda porque no pueden afrontar un gasto veterinario y nosotros tratamos de colaborar, pero los recursos son limitados y tenemos que priorizar a los animales que no tienen a nadie.
Las personas que siempre colaboran son prácticamente las mismas y necesitamos que se sumen más. Incluso una ayuda pequeña puede ser importante. Lo que para una persona puede parecer poco, para MAPA puede significar acercarse un paso más a resolver un caso.
Y, sobre todo, necesitamos que quienes tengan una idea o quieran organizar un evento solidario se acerquen. Si alguien quiere hacer una actividad para recaudar fondos, toda propuesta es bienvenida. La protección animal no depende solamente de una protectora: es una responsabilidad que involucra a toda la comunidad.










