Pablo Chiappa, representante de la Cámara Hotelera y Gastronómica de Miramar, advirtió que las perspectivas del sector para la próxima temporada de verano no son alentadoras. En una entrevista exclusiva con “El Argentino”, señaló que la escasez de consultas y la disminución de los niveles de ocupación registrados año tras año alimentan la preocupación de los establecimientos, que todavía no encuentran señales suficientes para anticipar un buen movimiento durante el verano próximo.
A este panorama se suma el incremento de los costos de funcionamiento, entre ellos los impuestos, las tasas, los insumos y los salarios del personal. Según explicó, la dificultad radica en sostener esos gastos sin contar con una demanda que permita cubrirlos. También se refirió a la desventaja que enfrenta el hotelería frente a otras modalidades de alojamiento durante las escapadas y los fines de semana largos, y planteó la necesidad de incorporar nuevos atractivos turísticos para impulsar la actividad.
La situación del sector se enmarca en un escenario nacional en el que los hábitos de viaje muestran cambios. Según el balance de la temporada de verano 2026 elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la estadía promedio fue de 3,65 noches, frente a las 4,15 registradas en 2023. El informe también señaló que, pese al crecimiento en la cantidad de turistas durante el último verano, el gasto diario por persona cayó un 3,3 % en términos reales respecto de 2025. Estos indicadores reflejan los desafíos que enfrenta la actividad para sostener el consumo y prolongar las estadías.
En Miramar, el balance del verano pasado también dejó señales de alerta en materia de consumo. De cara a los próximos meses, el desafío será atraer visitantes, incentivar el consumo y fortalecer una oferta que permita distribuir el movimiento turístico entre los distintos rubros de la economía local.
“Las expectativas de cara a la próxima temporada no son buenas”
-¿Qué expectativas tiene el sector hotelero y gastronómico de Miramar de cara al próximo verano?
Las expectativas no son buenas. El sector se basa en las consultas y la demanda para proyectar la temporada y, teniendo en cuenta que el porcentaje de ocupación disminuye año tras año, es inevitable pensar negativamente de cara al próximo verano.
-¿Cómo vienen las reservas y las consultas? ¿Qué indicios hay sobre la ocupación de enero y febrero?
La demanda para el sector hotelero es escasa y los indicios que tenemos a disposición muestran poco interés por parte de la gente.
-¿Cuáles son las principales preocupaciones ante el contexto económico actual?
Nuestras mayores preocupaciones son los gastos fijos, los impuestos, las tasas, el incremento del precio de los insumos y los sueldos del personal. Todo esto repercute en el bolsillo del hotelero, que no tiene suficiente demanda para cubrir tantos gastos.
¿Qué balance hacen del movimiento turístico durante los fines de semana largos y las vacaciones de invierno?
El flujo de turistas durante los feriados, los fines de semana largos y otras fechas fuera de temporada, que permiten realizar un viaje o una escapada, no favorece a la hotelería. Ese movimiento es acaparado por los departamentos, las cabañas y los complejos, dejando en desventaja a los hoteles, que no logran responder a las exigencias de la gente que nos visita fuera de temporada.
¿Qué necesita Miramar para fortalecer su atractivo turístico y lograr que los visitantes se queden más días?
La ciudad necesita mucho trabajo y atención para salir adelante. Enumerar ahora todos los problemas que afrontamos para satisfacer las necesidades del turismo no sería adecuado, pero, por mencionar algunos, hacen falta atracciones como un parque acuático, un shopping u otras inversiones en infraestructura que apuesten por nuestra ciudad.
Fotos: Turismo Miramar










