Pese a los anuncios, los compromisos asumidos, los subsidios que iba a remitir el Ministerio de Infraestructura de la Provincia, las obras de reparación del Natatorio Municipal están paralizadas.
No hay ningún movimiento, no hay obreros y tampoco empresa alguna trabajando. Recordemos que hace unos meses la comuna a través del área de servicios y obras publicas realizo un «cronograma milimétrico» de las obras, los plazos establecidos para la concreción de las distintas etapas y la finalización de la misma.
Lamentablemente todo ha quedado truncado.
La gran crisis económica que sufre el Municipio, la falta de envió de los fondos por el Ministerio han hecho que no se termine la obra de gas en forma completa, solo se cambiaron algunos caños. Las ventanas que iban a ser reemplazadas, aun no se ha informado porque están las aberturas tapiadas y no colocada la carpintería.
Ni hablar de los fondos comprometidos por la Provincia. Ni noticias.
Otra vez la credibilidad por el piso. Otra vez la promesa incumplida. Otra vez una sociedad frustrada.
Pero fundamentalmente otra vez ciudadanos y vecinos de Miramar y el Distrito que no pueden realizar las practicas deportivas, que no pueden realizar la terapia recuperatoria, que no pueden cumplir con los entrenamientos para competir, que no pueden realizar los cursos de guardavidas, que no pueden rendir los exámenes. Y ni hablar de los cientos de alumnos que se ven privados de practicar un deporte como la natación.
Seguramente el año que viene, año de elecciones volverán a publicarse estos flyers con cronogramas y plazos. Claro que después de tanto tiempo y tantos fracasos, la gente no comprara nuevamente espejitos de colores.










