Proyecto Ballena Franca Austral

Proyecto Ballena Franca Austral

Por Nicola Rodriguez Mastrangelo

En esta oportunidad vamos a entrevistar a Jimena Belgrano, responsable del proyecto Ballena Franca Austral de Fundación Cethus, para que nos hable sobre dicho proyecto y el comportamiento de las Ballenas en nuestra costa.

– ¿Cómo se formó la Fundación Cethus y cuál es su objetivo?
La Fundación Cethus fue creada en 1992 por un grupo de investigadores y especialistas de diversas disciplinas con el fin de investigar, divulgar y conservar los delfines y ballenas del Mar Argentino. Cethus es una organización sin fines de lucro, que pretende ofrecer alternativas a los problemas ambientales que enfrentamos en la actualidad. Además de los trabajos de investigación, y como parte de la misión de Fundación Cethus, se dictan charlas a diferentes instituciones educativas con el objeto de volcar a la comunidad los resultados obtenidos a partir de la investigación científica. Sumado a esto, invitamos a los alumnos de los colegios de Miramar y zonas aledañas a elegirle un nombre a las ballenas identificadas (Para participar y para mayor información sobre el programa educativo ingresa a www.cethus.org o contáctanos a info@cethus.org)

-¿Qué finalidad tiene el proyecto “Ballena Franca Austral”?
El Proyecto Ballena franca austral de la Fundación Cethus tiene la finalidad de estudiar la ecología de la Ballena franca austral fuera de las áreas conocidas de reproducción y cría. Comenzó en el año 2000 recabando información que la Fundación tenía de avistajes de la especie en el litoral de la provincia de Santa Cruz. A partir de esto se realizaron trabajos de investigación en el área sur del Golfo San Jorge y en Cabo Vírgenes (Boca Oriental del Estrecho de Magallanes). En particular en el partido de General Alvarado, el proyecto comenzó a pedido del Municipio por el interés de realizar actividades de Avistaje de ballenas en la ciudad de Miramar. Es importante destacar que es atípico que un Municipio convoque para que antes de iniciar una actividad económica, se haga una evaluación previa de factibilidad.

-¿Por qué avistamos ballenas en nuestra costa en esta época del año?
Esta zona costera se encuentra entre dos áreas reproductivas de la especie (PenínsulaValdés y Santa Catarina, Brasil) y además en “cercanías” de posibles zonas de alimentación. Las observaciones sistemáticas y la identificación de los animales, nos ayudarán a poder responder con mayor certeza. En la zona del partido de General Alvarado es más factible avistar Ballenas franca austral entre julio y octubre.

-¿Es perjudicial para las ballenas los avistamientos embarcados?
El avistamiento de cetáceos embarcados no es perjudicialsi se lo hace en forma responsable, como por ejemplo en Península Valdés. Sin embargo y en el caso concreto de Miramar, por encontrarse los animales migrando el único avistaje que recomendamos es el costero, ni embarcado ni aéreo.
-¿Puede causar un cambio en el comportamiento de las ballenas los avistamientos embarcados?
Si podría causar cambios de comportamientos si no se lo hace de forma responsable. Igualmente siempre se sugiere realizar monitoreos frecuentes de los animales para poder detectar cualquier cambio lo más tempranamente posible.

-¿Por qué encallan las ballenas en nuestra costa? ¿Salen a morir?
Existen muchas causas por las cuales una ballena varan o encallan en la costas. Por nombrar algunas causas, podemos mencionar enfermedades, desorientación en especies oceánicas, contaminación de todo tipo (incluyendo acústica), persecución de presas, escape de predadores, etc.

Hablando de su protección ¿Qué tan protegidas se encuentran? ¿Y qué tan en riesgo se encuentran debido a la caza?
La Comisión Ballenera Internacional (CBI), una convención establecida en 1946 para regular la actividad de la cacería comercial de ballenas y asegurar la conservación de las poblaciones, implementó una moratoria a la captura comercial de ballenas en 1986 que todavía se encuentra en vigencia.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica a la misma como especie de Preocupación Menor (LC, Least Concern) en el Libro Rojo de las Especies Amenazadas. La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), le ha otorgado la máxima protección, al incluirla en el Apéndice I, prohibiendo cualquier tipo de comercialización internacional.

En 1984, la Argentina declaró a esta especie Monumento Natural Nacional, otorgándole la máxima protección que un país puede darle a una especie. En 2003, fue declarada también Monumento Natural Provincial, por la provincia de Santa Cruz y en 2006 hizo lo propio la provincia de Río Negro. Sería muy importante si el resto de las provincias costeras pudieran hacer lo mismo.