Mariana Boh: «Gral. Alvarado es una tierra muy fértil donde hay muchísimos escritores»

Escritora Mariana Boh

Oriunda del “Pago Lindo” (Mechongué) escritora, profesora de filosofía, amante de las letras y la lengua en general. Concretamente se dedica a la novela ya que siente una gran necesidad de contar las historias que se me pasan por su cabeza. Lleva adelante su propia editorial de libros (MB), que hasta el momento ha logrado un gran crecimiento y es poseedora de un amplio y rico curriculm, donde se puede destacar su riquísimo aporte a la cultura. En entrevista con El Argentino, Mariana nos cuenta de su infancia, su amado pueblo, sus primeros pasos en la vida de las letras y su pasión por el pensamiento y la literatura.

-¿Sos oriunda de Mechongué’
Sí, pertenezco a una tercera generación que se radico en Mechongue, mis bisabuelos paternos la familia Suárez. Yo nací y me crie en “El pago lindo”.

-¿Qué recuerdos tenes de tu vida en Mechongué?
Tengo los mejores recuerdos. Yo vivía a una cuadra de la Estación del Ferrocarril, mi abuelo tenía “el boliche” del pueblo, entonces yo estaba muy ligada a la vida social de Mechongué. Cuando dejó de funcionar el transporte yo era muy chica, pero si claramente recuerdo ese ruido tan particular del tren, la gente grande si lo tiene, recuerdo la pena y la añoranza de la gente grande en esas visitas al andén, para ver la gente que bajaba o simplemente lo tomaban como un bello paseo. Con los años, cuando vuelvo al pueblo me toca trabajar en el museo, que actualmente está en lo que era la estación del ferrocarril, donde ahí conozco a Daniel Boh, mi marido y me vengo a vivir a Miramar.

-¿Cómo se incorporó la cultura a tu vida?
Mi madre y mi padre, eran dos personas con muchísimas inquietudes, cada uno con su impronta. A mi padre le interesaba todo lo gauchesco, nativismo y tradicionalismo, su biblioteca contenía a Enrique Hudson, Martin Fierro, Don Segundo Sombra entre otros. Y la biblioteca de mi mamá era más bien los clásicos europeos. Uno de los amigos de mis padres fue Francisco Olivieri, que fue presidente de la Academia de Filosofía, quien fue una eminencia dentro del campo de la filosofía en Argentina. Otro gran amigo de mis padres es Carlos Domínguez, quien es Doctor en Lengua Inglesa. Es así que me acuerdo, cuando los domingos en casa, los grandes hablaban de política, literatura, historia, filosofía, cine y a los chicos, que éramos cuatro nos ponían en una mesita a jugar pero uno iba incorporando eso. En lo concerniente a la lectura, recuerdo que los obsequios siempre eran libros infantiles muy bien armados, en todos los momentos del día, siempre había libros. Para mi incorporar la lectura y la cultura, fue todo de manera muy natural.

-Hablando de la lectura ¿Pensás que se ha perdido un poco el hábito de la lectura?
Yo creo que hemos perdido esto de poder serenarnos, parar un ratito y poder leer aunque sea dos párrafos de un libro a nuestros hijos. Antes había creo, una motivación desde los adultos de incentivar la lectura y la creatividad. Hoy en día los padres no lo hacen, no porque no quieran, yo creo que están muy presionados por un sistema, que hace que los chicos, más bien demandan otras cosas. Hay que plantearse volver a recuperar ese hábito, porque cuando un padre le lee un cuento a un chico, es chico lo hará con los suyos el día de mañana y de esta manera se hace una cadena maravillosa. Nosotros cuando vamos con el museo a los jardines, los niños tienen mucha avidez de lectura, algo que los grandes deberíamos darnos cuenta.

-¿A qué edad comenzaste a escribir?
Cuando empecé a escribir, comencé haciendo pequeñas rimas que todavía las tengo, pero para los aniversarios y cumpleaños escribía poesía para mis familiares y vivencias mías. Pero con el tiempo ese sueño de niña, vuelve casi sin proponérmelo, porque me parece que es un poco eso, la pasión que uno le pone a las cosas, hace que la vida lo vaya llevando , es como que uno lo desea tanto, que pasa.

-De todos los libros que escribiste ¿Cuál fue el que más te llego?
Para mi todos los libros que escribo son como hijos y todos están relacionados con lo emotivo. Pero el primer libro que escribí, fue “Origen y fundación de Mechongué”, fue muy especial porque lo escribí con motivo de sus 100 años, y eso me permitió reencontrarme con muchas voces e historias de mi infancia. Pero el libro que produjo un cambio en mi fue el libro “Gigantes de la llanura” que le hice a (Don Emilio Garbizo y su chata), ese libro llego a presentarse en Atlanta (Estados Unidos), en el 4º Simposio Internacional de Carruajes y era el libro, que representaba la delegación Argentina, a partir de esa presentación ese libro comenzó a ser reseñado en: Holanda, Inglaterra y Francia.

¿Qué significó la presentación del libro de Don Emilio a nivel internacional?
A partir de dicha presentación y reseñas en varios países, y cuando a mí me llegan las revistas donde el libro aparece reseñado y aparece la imagen de Don Emilio, y su chata en el museo y por supuesto me mencionan a mí como escritora, es muy fuerte, porque el libro desde un principio estaba planteado como un homenaje hacia él.

-¿Qué escritores te gustan?
Me fascina Humberto Eco, que me parece tiene una creatividad desbordante. También me impresionó mucho “La inmortalidad” de MilanKundera, que me parece un autor muy profundo, a su vez me encanta Borges y Julio Cortázar entre otros. Obviamente por mi carrera leí muchos libros de Filosofía. Cuando vos estudias Historia Antigua te das cuenta, que los temas que movilizan al hombre son eternos y son los mismos, que nos cuestionamos hoy en día.

-¿Cómo definirías tu estilo literario?
Yo hasta ahora hice investigación histórica, que es una narrativa que tiene que ver con recuperar nuestras voces y raíces. Hace un tiempo termine una novela, que está en corrección y ahora estoy escribiendo otra, que tiene que ver con todos los panoramas que atraviesa el ser humano como: la duda, la alegría, la euforia, el dolor, ya que nosotros estamos permanentemente bombardeados por sentimientos, y reaccionamos conforme a ellos.

-¿Qué importancia le das a la mujer en tu escritura?
En mis libros las protagonistas siempre son mujeres. Me pasa que cuando escribo es como si escuchara las voces de mis abuelas, donde desde siempre la mujer tuvo que luchar contra mandatos sociales marcadamente patriarcales. A mí me impresiona mucho ver como ahora las mujeres, entre otras cosas leemos, escribimos y tenemos acceso a la cultura, cuando un par de generaciones atrás, este acceso era muy limitado. De esto te puedo dar el ejemplo de Victoria Ocampo, que se tuvo que oponer a toda su familia para poder escribir y darle curso a un sueño. Eran épocas muy crueles para la mujer, pero está bueno ver todo lo que hemos avanzado, aunque todavía nos falta.

-¿Cómo surgió Editorial MB?
Cuando yo iba a la facultad, siempre nos pedían que escribiéramos ensayos, en ese momento una docente leyó un trabajo mío y me dijo: “lo quiero publicar en una revista de filosofía”, entonces empecé a escribir pequeños artículos, eso dentro de la universidad. Al poco tiempo conseguí trabajo tipiando textos, para otras revistas de otros autores , de golpe cuando escribí mi primer libro, fui a la editorial “Martín”, en Mar del Plata , al ver que estaban desbordados de trabajo les plante maquetar libros, ya que lo había hecho antes con las revistas, a partir de ese momento trabaje muchos años con esa editorial. En el 2015 yo ya tenía mi idea de tener mi propio sello, pero como un sueño, en determinado momento dije: ¿y porque no?, lo hablé con la persona, que es mi maestro Ricardo Martin para decirle que me iba , esto fue en abril del 2015 y en septiembre de ese mismo año, registre mi propio sello.

-¿Cuántos libros viene editando MB?
En tres años que estoy, ya llevamos editando 56 libros, trabajamos con escritores de acá, de la zona y de otras provincias.

-¿Cómo ves la literatura en nuestro distrito?
Gral. Alvarado es una tierra muy fértil donde hay muchísimos escritores, estoy viendo que los chicos se están empezando a acercar cada vez más. También noto como la Sociedad de Escritores de Gral. Alvarado, están llegando mucho a las escuelas. Como avidez de conocimiento, en nuestro distrito la escritura está dando grandes pasos.

-¿Qué proyectos tenes a futuro?
En realidad uno siempre está proyectando. Ahora en diciembre vamos a dar de alta la página web, que nos va a permitir tener un mejor contacto con los lectores y generar un mejor vínculo entre el lector y el escritor. Y después tengo muchos proyectos culturales, donde todos los años se propone hacer lo que sería una “pata social” de la editorial, como lo que hicimos con el catálogo de “La Bienal de Arte”. Para el año que viene tengo pensado un proyecto social, que les permita a los más niños descubrir sus cualidades como escritores en potencia.

-¿Qué te significó el reconocimiento a la cultura recibido hace pocas semanas?
La verdad fue muy emocionante porque no lo esperaba, ya que recién ahora estoy haciendo narrativa, saliendo de lo histórico de nuestro distrito. Me significo mucha alegría y en ese momento lo agradecí dedicándoselo a todas las mujeres, que a lo largo de tanto tiempo no han podido acceder, a la cultura. Y también me lo planteo como un desafío, esto de bueno las que tenemos la posibilidad no olvidamos, que hay muchas otras , que por variadas cuestiones, no están pudiendo ser conscientes de sus derechos, que no tienen voz y que no tienen capacidad de elección. Es así que las que estamos un poco mejor, siempre estemos comprometidas en saber que hay otras mujeres, que no la pasan bien, incluso más abarcativo aún, que hay otros seres humanos que no tienen acceso a la cultura, que no tienen acceso a sus derechos. Me parece entonces, que si la literatura o cualquier rama del arte viene a comprometerse con denunciar, que hay gente postergada en sus derechos, me parece que el arte sino tiene un costado social, no tiene sentido.

-¿Qué significan las letras para vos?
Yo no me lo había planteado hasta hace un tiempo, pero en realidad es la vocación, es eso que uno no sabe que trae, es ese lugar donde uno siente que está volando y que sos absolutamente libre con todo tu potencial. La literatura es libertad.