Lamentable estado de Otamendi

Permanentes son los reclamos por el mal estado de las calles de Otamendi. Las arterias de tierra son un verdadero abandono. Los pozos están a la orden del día. Lodazales cuando llueve, intransitables por la falta de tratamiento y cuidado de las mismas, hacen que la gente reclame y exija a las autoridades que se traten y mejoren las mismas para garantizar la transitabilidad.

Los pedidos a la Delegación todos son en vano. No hay respuestas de ninguna naturaleza. Es que no hay maquinaria, no hay una motoniveladora, no hay camiones, solo una pala que se comprara hace más de 20 años y que es lo único que utilizan para cualquier trabajo.

Es increíble que una localidad como Otamendi, donde existen cientos de calles de tierra no tenga un equipamiento vial que permita atenderlas y prestar los servicios a los vecinos.

Sin duda que el estado de Otamendi es lamentable. Los Delegados pasan y pasan y nadie soluciona nada y el Intendente que va a Otamendi, pareciera le vendieran un relato que no se condice con la realidad.

Es hora que se destinen recursos a la Delegación, que se compre maquinaria y que se retribuya el pago de las tasas municipales. Hasta ahora todo es “chachara” y nada se hace. Lo más grave es que la circulación en Otamendi es un verdadero peligro. Ello, porque no se reparan ni mantienen las calles del pueblo, un servicio mínimo e indispensable cuya responsabilidad le corresponde a quienes ejercen funciones públicas.