Seguidamente reproducimos la publicación realizada por Cesar Chipi Ottaviani en las redes sociales quien se expresara con total emoción en su participación en una competencia en el sur del país y motivado por el dolor que produjo el fallecimiento de su hermano Mariano. Dice así: «
Hay momentos en los que todo viene perfecto.
Y hay momentos en los que todo se rompe.
El proyecto UTMB Ushuaia arrancó después de la Maratón de Buenos Aires.
Mes a mes el cuerpo respondía mejor. Después de muchos años, volvía a sentirme competitivo.
Objetivo claro: podio.
Todo iba sobre rieles.
Febrero. Primer test.
Balcarce Corre Noche.
18 km en la sierra. Resultado: 10° en la general, a días de cumplir 50.
Pero… siempre hay un pero.
A las 72 hs… algo no estaba bien.
La orina empezó a cambiar. Cada día peor.
Sangre.
Frenar. Médicos. Estudios. Incertidumbre.
Días que pasan… y la cabeza que no para.
Y cuando pensás que no puede ser peor…
suena el teléfono.
Mi hermano había fallecido.
Ahí no hay carrera.
No hay objetivos.
No hay nada.
El mundo se rompe.
Pero también aparece lo más importante:
la gente.
Mis alumnos. Mi equipo.
Los que están siempre.
Los que hacen que, incluso roto, puedas volver a ponerte de pie.
Los estudios dieron bien.
La sangre en la orina duro 21 dias
Más de 20 días sin entrenar.
La cabeza destruida.
Y así nos fuimos a Ushuaia.
130 km. Frío, lluvia, nieve.
Pero ya no era lo mismo.
Pasé de buscar un podio…
a solo querer llegar.
En más de 30 años corriendo, nunca corrí por una medalla finisher.
Esta vez sí.
Porque tenía nombre.
Era para vos, hermano.
La carrera… fue lo de menos.
Nunca me sentí tan mal corriendo.
Caídas, vómitos, frío, errores, sufrimiento.
Pero había algo más fuerte que todo eso.
Una sola idea en la cabeza:
“Tengo que llegar. No le puedo fallar.”
Laguna Esmeralda.
Tormenta. Viento blanco. -14°.
Y ahí, con @negromiguel75 , seguimos.
Hasta que la organización frenó todo.
Km 70 carrera suspendida por clima extremo.
Y recién ahí…
pude parar.
Abrazar a mi amigo.
Y quebrarme.
Porque entendí de golpe lo único que importaba.
NO LO VOY A VER NUNCA MAS
Esta carrera no fue una carrera.
Fue un duelo.
Fue resistencia.
Fue amor.
Fue por vos, hermano










