Y la Pirotecnia Cero?

Las celebraciones de fin de año suelen estar asociadas al uso de pirotecnia sonora, una práctica que, lejos de ser inocua, genera consecuencias reales en la salud, el bienestar y la convivencia.

En la provincia de Buenos Aires, cada vez más familias eligen festejar sin ruidos ni riesgos, consolidando un cambio cultural que prioriza el cuidado colectivo por sobre el estruendo. Este camino se ve respaldado por la Ley provincial N.º 15.406, vigente desde 2023, que promueve la llamada “pirotecnia cero” y prohíbe la venta y el uso de explosivos de alto impacto sonoro.

El objetivo de la norma es claro: prevenir daños físicos, proteger la salud de grupos sensibles y construir celebraciones más inclusivas, donde todas las personas puedan participar sin sufrir consecuencias negativas.

Impactos en la salud y en la vida cotidiana

Los estallidos provocados por la pirotecnia afectan especialmente a bebés, niñas y niños, personas con autismo u otras condiciones de sensibilidad auditiva, personas mayores, pacientes hospitalizados y animales.

En muchos casos, el ruido genera crisis de angustia, desorientación, convulsiones o episodios de estrés severo. En el caso de las mascotas y la fauna urbana, el estruendo puede provocar taquicardia, intentos de fuga, accidentes e incluso la muerte.

Además del impacto emocional y físico, la pirotecnia sonora conlleva riesgos de quemaduras, lesiones oculares, incendios y contaminación ambiental, por la liberación de residuos químicos y humo. Estos daños no solo afectan a quienes manipulan los artefactos, sino también a terceros que se encuentran en espacios compartidos.

En General Alvarado hubo exhortaciones de Rescate Fauna Marina, manifestaciones por parte de organizaciones que defienden y protegen los animales, pero lamentablemente la pirotecnia el día de Navidad continuo como sino existiera legislación punitiva y exhortación de los proteccionistas.

Se espera que en Año Nuevo la pirotecnia se incremente con la llegada de turistas y de publico, provocando en consecuencia mas consecuencias dañosas a los animales, mas perjuicio y mas incumplimiento de la ley.

Es hora que las autoridades tomen conciencia de que la ley y las ordenanzas están para cumplirse. Por eso deben articular las acciones necesarias para impedir que otra vez se repitan situaciones que están prohibidas y que causan daños. Y el que causa un daño tiene el deber de responder. No sea cosa que el Municipio o sea todos los ciudadanos, se vean obligados a responder demandas y pagar daños como consecuencias de omisiones en el cumplimiento de sus deberes.

Ah entenderlo:» PIROTECNIA CERO»