Unifican pena para Rubén Galera

La Sala II del Tribunal de Casación Penal resolvió unificar las penas al violador reincidente Rubén Galera, el hombre que abusó de una mujer en Playa Lobos a los pocos meses de haber sido excarcelado por otro delito sexual, a una única condena de 36 años y 10 meses de prisión.

Galera había sido condenado por primera vez el 14 de diciembre de 2004 a una pena de 17 años de prisión por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por su comisión con arma y grave daño en la salud mental de la víctima; aunque luego esa pena fuera reducida a 16 años y 6 meses.

El 22 de julio de 2014 fue condenado a 1 años y 6 meses de prisión por abuso sexual en grado de tentativa y, finalmente, el 24 de noviembre de 2017 fue condenado, nuevamente por una violación, a 22 años de prisión.

Con estos antecedentes de reincidencia y a pesar de la apelación de la defensa, los jueces Fernando Luis María Mancini, María Florencia Budiño y Carlos Ángel Natiello unificaron todas estas condenas y si bien para una suma aritmética lineal el momento tendría que haber sido de 40 años, los magistrados resolvieron que la pena a cumplir fuera de 36 años y 10 meses de prisión.

La defensa de Galera había apelado a que la unificación de penas superara los 25 años de prisión e incluso destacó que a los 35 años un condenado a prisión perpetua podría pedir la libertad condicional, un tiempo menor a la pena impuesta a Galera por el Tribunal de Casación Penal. Es que, para la defensa, el monto “atenta contra la reinserción social de Galera”, quien, cabe recordar, violó a una mujer tras haber sido excarcelado en el marco de una condena por otra violación.

Los jueces del Tribunal explicaron que “al existir múltiples condenas que Galera debía cumplir de manera simultánea, correspondía unificarlas, que es el paso previo para determinar la fecha en que se agotara” y agregaron:

“Para la unificación se debe tomar la totalidad de las penas y no el tiempo que resta por cumplir ello a los fines de proteger la integridad que poseen las sentencias con autoridad de cosa juzgada.
Ello, claro está, sin perjuicio de las decisiones propias de la etapa de ejecución de sentencia como es el cómputo de pena, paso que es lógica y jurídicamente posterior, puesto que es una de las consecuencias de la determinación de pena única”.