Maia Cordero (32) nació en Miramar y es una prestigiosa emprendedora digital que sueña con tener su “unicornio rosado”. Desde temprana edad se llevó perfecto con la tecnología y decidió que ese era el camino que quería seguir. Por Giselle Martinez


Por eso creó, KUAD System, una empresa que le permite a cualquier persona armar en poco tiempo y de la forma más práctica (tenga o no conocimientos previos de programación), su propia página web o tienda online con un abanico inmenso de usos y funciones que se adaptan con facilidad a las necesidades del cliente.
Actualmente, fue nominada para el premio Globant Awards que busca reconocer a mujeres con grandes logros en tecnología e innovación, y promueve la diversidad e inclusión.
¿Cómo fue tu niñez en Miramar? ¿Cómo llegó la programación a tu vida?
Empecé de muy chica, siempre digo que tuve la ventaja que desde pequeña encontré mi pasión. Mi hermano estaba estudiando la carrera de Analista de Sistemas y a mi siempre me gustó, él tenia un CPU de esos viejos en donde tenías que poner el disquete y ejecutabas comandos para que funcione lo que querías abrir. A partir de ahí me entendí muy bien con la computadora, la verdad que me apasionó.
Fui 100% autodidacta, fue mucho de leer libros y de googlear más adelante. Fue mucho prueba y error. A mi me gustaba entender cómo eran las cosas o cómo se había creado, cómo crear algo nuevo, cómo modificarlo.
¿Cómo fue tu paso por la Universidad de Mar del Plata? ¿Qué destacás de tu experiencia como docente?
De muy chica empecé a hacer cursos de computación y de programación. Mi mamá me mandaba a Institutos de Mar del Plata a estudiar y yo era la más chica del curso. Después, tuve la orientación de la Escuela Técnica que me dio las bases de programación y tecnología.
Lo que yo quería en realidad era estudiar en la universidad de Tandil, pero en ese momento mis padres no podían fondear la carrera, entonces estudié en la Universidad Tecnológica de Mar del Plata. Hoy por hoy se los agradezco porque si hubiera estudiando una Ingeniería de 5 o 6 años no estaría más capacitada de lo que hoy estoy.
Yo creo que es mejor hacer una carrera corta y después capacitarse en lo que vos te querés dedicar. Apostar por los cursos que suelen estar más actualizados que las carreras.
Mi primer trabajo como docente fue en una escuela secundaria de Miramar, di clases de apoyo en la UTN, estuve en Hilet. También di mentorías y apoyo en Universidades de Bs. As. La docencia para mi fue una etapa porque descubrí que no era para mí, ya que era repetir todos los años lo mismo. A mí me gusta mucho el desafío y no saber que es lo que me espera mañana.
¿Cómo y cuáles fueron tus primeras experiencias como programadora? ¿Cuáles fueron tus primeros proyectos?
Cuando dejé la docencia me incorporé como programadora en un estudio de videojuegos en Mar del Plata. Después me contrató Globant, una de las empresas líderes del mercado tecnológico de Argentina, allí crecí bastante y me trasladaron a Capital Federal. Ellos me absorbieron para trabajar en cuentas más grandes como Electronic Arts (EA). Después estuve trabajando en otros proyectos chicos, pero la realidad es que después tuve la posibilidad de irme a trabajar en Google, pero me paso lo mismo que con la docencia, pensé: “esto está bueno, pero hasta un punto…”.
-Te fuiste a vivir a México un tiempo y luego creaste tu propia compañía… ¿cómo fue esa etapa?
Me fui a México y tuve la oportunidad de ser conferencista y mentora en Campus Party, un evento que concentra aficionados a la informática, innovación, y creatividad. Y allí conocí el sistema de emprendedurismo de Google de México y me familiaricé con el concepto de emprender, me fascinó y a partir de ahí dije: “quiero creer tu propia compañía”. Entonces decidí volver a Argentina y emprender en Argentina.
Creo que es muy importante el networking, siempre que alguien pueda aprovechar un evento, porque allí va a conocer un montón de cosas y contactos que no están en internet.
¿Cómo ayudo la pandemia en la creación de la compañía?
En nuestro caso, al ser una empresa que nació con la idea de llevar la tecnología a todos (KUAD System) es un producto que permite abrir un nuevo canal de comunicación para tu marca. La pandemia nos generó un gran crecimiento, porque no teníamos que explicarles porque debían virtualizar su negocio, sino que ellos nos consultaban sobre KUAD System, por que no tenían otra forma de ofrecer los servicios. Fue un aprendizaje rápido y en algunos casos forzado de decir: “te tenés que digitalizar”. Nosotros acompañamos un montón a las empresas en esta etapa, bonificamos meses para que puedan vender. Armamos un plan de emergencia COVID para poder apoyar a las empresas o los profesionales. En este caso, cambiaron los hábitos por la pandemia y ahora son costumbres.
¿Cómo te sentís con la nominación a los Globant Awards?
La verdad no me lo esperaba, yo miraba los perfiles de las otras mujeres postuladas que han sido seleccionadas y me sorprendía porque son increíbles. Esta buenísimo que hagan estos premios y que lo muestren. Es increíble ser parte de esto.
Por este premio, compiten representantes de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Estados Unidos, India, Perú, Uruguay y países del continente europeo.
Una novedad que tengo, es que nos enteramos quedamos como finalistas entre las 10 mujeres líderes de empresas, de las 23 seleccionadas anteriormente por la aceleradora chilena UDD Venture, bajo el programa Invierte Mujer, que tiene el objetivo de ayudarlas a cerrar su ronda de inversión. Yo creo que a partir de esto vamos a poder cerrar nuestra primer ronda de inversión y dar un salto muy importante.
¿Cómo ves a la ciudad de Miramar? ¿Venís seguido? ¿Te sentís reconocida?
Me gustaría ir más seguido, pero muchas veces por cuestiones laborales no puedo. Aunque sea trato de ir cada 3 meses. Tengo a toda mi familia allá. A mi hija le encanta ir a Miramar. Es una ciudad que yo admiro y me parece hermosa. Es una ciudad que lo tiene todo.
De ser reconocida por la calle, todavía no me pasó. Pero, si me he encontrado con ex profesores que no dicen “no puedo creer todo lo que estás haciendo”.
¿Cuál es tu principal meta a cumplir?
Muchos, principalmente seguir apostando a mi compañía y que siga creciendo. Quiero convertirme en un unicornio rosa. Porque la verdad hay varios que se llaman unicornio rosa pero no son fundados por una mujer y dirigidos por una mujer, sino que son co-fundadoras, las aplaudo y me parece fantástico, pero yo quiero un emprendimiento liderado por una mujer.
¿Qué mensaje les darías a las mujeres que quieren incursionar en la programación y proponerse metas a futuro? ¿Vivimos en un mundo muy machista?
El mundo tecnológico es del hombre y va a ser muy difícil de cambiar ese concepto porque yo lo veo en las univerdades, porque observas mujeres estudiando este tipo de carreras, pero ves poco porcentaje que se recibe y poco porcentaje que se inserta laboralmente. Tenemos un largo camino por delante.
Lo que yo siempre digo es que real que al ser mujer tenés la desventaja en el medio, pero al mismo tiempo sos mucho más capaz.
Nosotras podemos hacer muchas cosas al mismo tiempo, que el hombre no puede, podemos gestar, dar a luz, hacer que esa personita se convierta en el profesional o la persona que se integre al mundo. Una mujer puede lograr cualquier cosa que se proponga si se capacita.
Por Giselle Martinez