Una ciudad detenida

La crisis sanitaria que ha ocasionado la pandemia del coronavirus ha paralizado la actividad económica en general y de nuestra ciudad en particular.

El resguardo de la vida, de la salud de la población con las medidas de aislamiento ha sido una decisión acertada, ya que la única forma de cuidarse del virus es estar distante y separado de los demás.

Esto de acuerdo a la resolución del decreto de necesidad y urgencia reciente deberá mantenerse por lo menos hasta el 27 de abril. Mientas tanto en lo económico, cual es la actual situación.

La actividad productiva esta paralizada. No hay turismo porque el aislamiento obliga a no permitir la entrada de personas ajenas a la ciudad. Hoteles cerrados, restaurantes también, confiterías y bares con las persianas bajas y los lugares de esparcimiento público como vivero, playa, plazas también con prohibición de ingreso. Comercios, excepto los que expenden comestibles, sin autorización para trabajar, ademas de las farmacias y ahora pequeñas actividades como talleres mecánicos y gomerías para fines específicos.
Los profesionales como odontólogos, abogados, contadores , kinesiologos, salvo veterinarias, también sin funcionar.
Estaciones de servicios con ingresos reducidos por los pocos vehículos que pueden circular y el impedimento de salir de la ciudad, negocios de venta de electrodomésticos también con prohibición de abrir y consecuentemente la 9 de Julio y otras arterias sin ningún tipo de actividad comercial.

El Municipio ha visto caer sus recursos a prácticamente nada. Se estima que en el mes de abril solo un 20% pagara sus impuestos. A ello hay que sumarle la postergación en el pago de la Luz, que hace que quienes pagan la ley 10740 también disminuya los ingresos, lo mismo que con lo que aportan las cooperativas.
Apenas se estima alcanzara a pagar los sueldos de algún mes mas y contando con el aporte del Estado Provincial. No existe un fondo anti-cíclico y la caída es preocupante.

Albañiles sin poder realizar obras, corralones que solo pueden vender materiales y no distribuirlos y en consecuencia otra de las industrias madres de la ciudad sin respuesta todavía frente a la posibilidad de flexibilización. Solo la actividad agropecuaria no a sufrido limitaciones y es la que puede generar mayores ingresos.

Pero frente a esta crisis sin precedentes, inesperada, es necesario pensar el futuro. Como hacer para recuperar la catástrofe económica. Porque en adelante nada será igual.

Los restaurantes deberán disminuir la cantidad de mesas, las cervecerías no podrán  realizar las explotaciones que tuvimos en el verano, los hoteles también deberán adecuarse. Los amontonamientos hay que descartarlos. Sera el tiempo de ver como se desarrolla la ciudad en el futuro , con el aporte de todos.

Nadie puede sentirse iluminado para afrontar esta gravísima crisis sanitaria, que esperemos culmine como viene llevándose hasta ahora sin contagio y sin perdida de vidas humanas.

Pero hay que analizar el futuro, porque la debacle de la ciudad no podrá sobrellevarse con buena voluntad y buenas intenciones. Y nos preguntamos tambien, los concejales que rol juegan, que intervención tienen , como parte de los poderes del Estado. 

Es necesario contar con las mejores capacidades y la idoneidad necesaria para poder reflotar lo que se ha retrocedido en materia económica. Este partido se juega con todos y con todos es la única manera de superarlo.