Un conflicto permanente

Otra vez la bronca y la indignación de los empleados de la Clínica Mitre. Pero también de sus familiares y amigos y comunidad en general que no puede entender como no se cumple con las obligaciones básicas de un trabajador de la salud, sobre todo en momentos críticos por la pandemia y la crisis sanitaria existente.


Es necesario que se comprenda la magnitud y la justicia del pedido. Solo que se pague por el trabajo realizado y se reconozca el esfuerzo que hacen por la salud de sus semejantes. Cobrando en cuotas, a cuentagotas, es inadmisible en estos momentos.

Resulta imprescindible que las autoridades de la Institución cumplan con sus trabajadores. Por ellos y por la continuidad de la Clínica y por la salud en general. El Estado le aporta cinco mil cápitas de PAMI que atienden y que deben garantizar. Ahora solicitan 1.000 más del hospital que tiene convenido y que por lo que se conoce la entidad que asiste a los jubilados no quiere entregar. No se sabe la opinión del Municipio, ya que el Intendente no se expresa contundentemente.

Pero el tema es el salario de los trabajadores y por ello deben hacer el esfuerzo los responsables de la Clínica para que haya paz social y continuidad en las prestaciones. De vez en cuando se va cumpliendo. Ahora recibieron una paga, pero la incertidumbre es la que reina porque no se sabe cuando le van a volver a pagar.