EDITORIAL por Laura Aram
La crisis generada por la pandemia de Covid-19 abrió nuevos caminos para la reflexión sobre la sociedad y la economía en general, y en este caso sobre la actividad turística en particular.
Esta situación al no tener precedentes desde donde tomarse, y adoptar o adaptar experiencias para evaluar las salidas, pone en jaque y estremece a los actores sociales y sus modos de vida repercutiendo en todos los ámbitos.
La actividad turística es resiliente y quienes trabajan en este ámbito han puesto, en el mundo, desde el primer día la creatividad, el interés y las fuerzas en analizar las posibles salidas y estrategias para poder continuar y no desaparecer.
Dentro de las Estrategias de Resiliencia y reposicionamiento de la Actividad Turística hay tres palabras que llegaron para quedarse y que si no se adoptan se corre el riesgo de sucumbir.
La Flexibilización, la Digitalización y el Asociativismo
FLEXIBILIZACION
La Real Academia española nos dice que algo es flexible cuando se adapta fácilmente a los cambios y a las diversas situaciones o circunstancias.
En esta etapa de pandemia y por un largo tiempo vamos a encontrar esta palabra frecuentemente en la mayoría de los productos o servicios de la actividad turística. Porque en este caso la palabra flexible va ligada a incertidumbre.
Van a ver frecuentemente la palabra TARIFA FLEXIBLE y esa flexibilidad no vaa ser siempre la misma en la compra de un vuelo, alojamiento o paquete turístico.
Va a depender de la empresa y del tipo de producto que deseas comprar o reservar. Por ello es reomendable leer bien la “letra chica” o sacarse las dudas com el proveedor de servicios.
Las tarifas aéreas flexibles son las que admiten cambios sin costo o con una diferencia dependiendo el caso y la empresa. Y en general, tarifa flexible, no siempre significa cambios sin costo alguno, sino que son tarifas que permiten el cambio, el cual puede o no ser sin costo adicional, dependiendo en general de la diferencia de tarifa con la nueva fecha. Por ejemplo, no es lo mismo comprar un pasaje para Octubre a Buzios y querer cambiarlo sin costo alguno para viajar en enero (temporada alta), esa diferencia tarifaria es la que se cobrará pero no la penalización por el cambio. Y atención que las agencias suelen cobrar además un valor extra por costos administrativos. Esta información suele verse, en las compras virtuales, en la instancia de pago. Por eso siempre hay que estar atento a las condiciones de las tarifas.
En Alojamiento y/o Paquetes es prácticamente lo mismo cuando se trabaja con Agencias de Viajes
Las tarifas flexibles permiten la posibilidad de anular y/o modificar la reserva.
ATENCION con la TARIFA REDUCIDA que NO ES LO MISMO QUE FLEXIBLE, la primera no te va a permitir modificar ni anular una vez confirmada la reserva, y en caso de anulación el costo de la reserva es no reembolsable.
Y algo para tener en cuenta: en el caso de que quieras modificar la fecha de tu vuelo o alojamiento, etc, hay que asegurarse primero de que haya disponibilidad para la fecha requerida antes de anular la anterior, y mirar con detenimiento las condiciones que se te ofrezcan.
Las Tarifas flexibles permiten que el viajero compre más barato y a las empresas sobrevivir a la crisis, donde la actividad es nula, evitando el cierre y en consecuencia el desempleo de muchos trabajadores de la actividad.
DIGITALIZACION
La reconstrucción de la actividad turística post-COVID estará marcada por la digitalización. Las nuevas tecnologías no son ya un elemento útil para competir y marcar la diferencia, sino que son la herramienta fundamental para sobrevivir.
¿Y en que aplica la Tecnología en esta etapa? En la gestión del distanciamiento social.
Por ejemplo, las cámaras inteligentes para controlar los aforos o el distanciamiento en los balnearios o lugares públicos o la tecnología Contactless (Operaciones Sin Contacto). Esta última se viene ya usando hace tiempo en las tarjetas de crédito/débito o transporte, pero ahora servirán para gestionar reservas con las que evitaremos colas en los restaurantes, apertura de puertas de habitaciones en hoteles, encendido de TV en forma remota, llaveros, etc.
La Seguridad sanitaria será un criterio básico y común en los destinos turísticos y la tecnología será una aliada.
ASOCIATIVIDAD
El turismo interno y las garantías sanitarias serán la clave de la recuperación, pero será mucho más fácil si se resuelve con la Asociación entre los actores del turismo.
Si la cadena se rompe en alguna de sus partes, el destino se hace más pobre y menos atractivo. Por ello sería útil aprovechar esta crisis para adaptar las políticas públicas turísticas y potenciar la colaboración público- privada.
Ambas partes van a tener que hacer un gran esfuerzo por sí mismas y sería mucho más liviano si esos esfuerzos se comparten y tienen un objetivo común.
Pero la administración pública es quien deba diseñar las medidas que colaboren en la salida de la crisis sin dejar de tener en cuenta el punto de vista de las empresas y emprendedores. Por otra parte, las asociaciones empresariales, profesionales, etc. deben jugar un papel fundamental en la capacitación de sus miembros para el nuevo escenario.
El Turismo que viene es una historia por escribir y dependerá de la capacidad de adaptación, innovación y articulación entre las partes: Estado, ciudadanía, empresas y por qué no el Turista que es la razón de ser de la
Actividad.