Tradición, fútbol y comunidad: los 90 años de Enrique Párraga

El próximo 17 de enero, Enrique Párraga cumplirá 90 años. Y no será un cumpleaños cualquiera. El histórico vecino de Miramar, declarado Vecino Ilustre por el Concejo Deliberante de General Alvarado, lo celebrará con una gran fiesta en Gauchos del Sur, el espacio que ayudó a fundar hace casi medio siglo y que sintetiza buena parte de su vida: tradición, comunidad y pertenencia.

Nacido en Miramar en 1936, hijo de una familia que llegó al pueblo en 1913, Párraga es hoy uno de los miramarenses nacido en la ciudad de mayor edad. “Siempre viví acá. Y espero irme de este mundo desde acá también”, dijo Enrique.

Un hombre de clubes, trabajo y gauchos

Su nombre está ligado a dos grandes pasiones: el tradicionalismo y el fútbol.

Fue uno de los doce fundadores de Gauchos del Sur, una institución que nació hace 47 años “cuando no teníamos nada y todo era sacrificio”. También es un referente histórico del Club Defensores, al que llama sin dudar “el club de mis amores”.

A lo largo de los años fue dirigente, tesorero, impulsor de canchas, tribunas, sedes y proyectos. “Las instituciones no se hacen solas. Se hacen con gente que trabaja para los chicos, para que no anden en la fulería”, repite, con una claridad que atraviesa todo su relato.

Gauchos del Sur, el lugar del corazón

¿Por qué festejar los 90 en Gauchos del Sur?

Porque ahí están sus raíces más profundas. “Lo fundamos con doce muchachos, con muchísimo sacrificio. Costó mucho hacerlo. Por eso lo queremos tanto”.

Al festejo llegarán gauchos y amigos de distintas ciudades y provincias. “La gauchería se junta, aunque pase el tiempo”, dice. Será un reencuentro de afectos, memoria y tradición.

La receta de una vida larga

Cuando se le preguntó cuál fue la receta para llegar a los 90 años, Párraga responde sin vueltas:

“No fumé nunca. No tomé alcohol. Hice deporte hasta grande. Y trabajé toda la vida”.

Su historia laboral es también la de Miramar: fue carnicero, obrero, colchonero, trabajador rural, y estuvo en balnearios durante más de seis décadas. “Fui aprendiendo a hacer de todo”, recuerda.

También atravesó pérdidas durísimas. “La vida me castigó fuerte. Muy fuerte. Pero la caminé igual”.

Si hay algo que Enrique Párraga repite como un mantra es su amor por la ciudad.

“Miramar me dio todo. Yo le debo todo a Miramar”.

A los jóvenes les deja un mensaje simple y profundo:

“Respeto. Respeto por la gente, por los profesores, por las instituciones. El deporte enseña eso”.

Un cumpleaños que es un homenaje

El 17 de enero, cuando sople las velas rodeado de gauchos, amigos, vecinos y familia, Enrique Párraga no solo celebrará 90 años de vida.

Celebrará 90 años de historia viva de Miramar.