Todos, todos, todos (Padre Hugo Segovia)

Una inusitada recordación del Papa Francisco en el primer aniversario de su partida tuvo lugar en Buenos Aires.

Nada menor que una fiesta tecno-religioso en la Plaza de Mayo que tuvo como protagonista al sacerdote portugués Guillermo Peixoto y contó con la masiva participación de más de 80.000 personas constituyendo un acontecimiento de una dimensión religiosa realmente inusitado.

El sacerdote, conocido como el padre Guillermo, es disc jockey que convoca multitudes inspirado por quien fuera cabeza de la Iglesia desde 2013 hasta 2025 y a quien fue podríamos decir el alma mater de un movimiento que tuvo su punto de partida en la Jornada Mundial de la Juventud que se llevó a cabo en Lisboa en 2023 presidida por el papa argentino y recurriendo siempre a su atuendo eclesiástico y en parte a clásicos del repertorio eclesiástico.

Confiesa el mismo cual que el camino así recorrido y como fue rompiendo prejuicios y cómo la figura y el lenguaje del papa argentino lo ayudaron sobre todo confiesa que la forma de hablar del papa lo tocaron y lo hicieron plasmar, “a salir de su zona de confort”.

Ella le dio coraje para hacer algo distinto de lo que hacía en las comunidades sobre todo a la vez de documentos del papa Francisco que lo estimulaban, como “Laudato sí” y “Fratelli tutti”.

Lo dice el mismo “unir primero el mensaje que pretende transmitir en un texto, enfocar después la música electrónica”.

LA CULTURA DEL ENCUENTRO

La música, agrega al Padre Peixoto, “nunca es un proceso aislado, siempre es un trabajo en equipo y así, en equipo es que consigo tener un resultado, esta música que toca el corazón pero que siempre tiene presente un poco de nuestro Iglesia”.

Referente al contacto con los que no coincide con su música dice el sacerdote: “al principio, cuando empecé tenía miedo a la reacción de los demás porque sabía que era algo diferente de la que se hacía habitualmente en la Iglesia, tenía miedo de lo que pudiera suceder y así como aprendí a luchar. Si, fue gracias al papa Francisco, pero también en momentos de oración pude comprender que incluso nosotros en la Iglesia no tenemos que pensar todos de la misma manera. Asi aprendí a respetar a los que no les gusta mi música y cada uno tiene su propio camino.

Lo importante es ser fiel al Espíritu Santo, discernir y hacer que el mensaje de la fe llegue a todos, a todos”.

Respecto del mensaje que hay que transmitir a los jóvenes, el sacerdote afirma, “hay mucha falta de esperanza en los jóvenes. “hace más décadas una persona de veinte años ya tenía su propia casa y posibilidades económicas para casarse, pero ahora creo que los jóvenes tienen pocas posibilidades para proyectar el futuro y es por eso por lo que creo que la música tiene que ser un vehículo que traiga esperanza. A través de la electrónica creo que pueda estar también junto a los jóvenes con los Evangelios con mensajes de la Iglesia y también con mensajes de ilusión y alegría”.

CONEXIÓN CON FRANCISCO

Al preguntarle sobre sus expectativas en la referente a su presentación en Plaza de Mayo afirma que tenía que venir a Argentina primero por la conexión con el Papa Francisco y por otro lado porque los D.J. le dijeron que aquí hay un público fantástico, de una cultura de música electrónica única”.

“Más que hablar de Francisco quiero transmitir la actual de su mensaje, su legado que va a perdurar en el tiempo y para este es la cultura del encuentro. Cuando estoy en un club yo miro hacia las pistas y no sé si hay católicos, musulmanes, protestantes, judíos, no conozco su religión, pero lo cierto es que están todos juntos en este viaje, están todos cantando y en la pista se da esta cultura del encuentro y la tolerancia”.

El Padre Guillermo tiene cerca de tres millones de seguidores de Instagram, más que muchas estrellas de cine y allí comunica su mensaje de fe y también sus novedades como artista, así como su álbum “The Body” que incluye su mensaje y el de otros artistas.

Habla el padre Guillermo de esa cultura del encuentro que podemos decir que uno de los objetivos más destacados del pontificado de Jorge Bergoglio puesto en pleno en tantos momentos, probablemente adquirió protagonismo en el desarrollo de la jornada de la juventud de Lisboa donde el Papa pronunció, tal vez no por primera vez, ese “todos, todos, todos que no cuenta utilizar como la palabra clave de sus doce años de pontificado.