«Tenemos gente en rehabilitación física, con terapistas y tampoco podemos continuar con ese servicio»

La pileta del Complejo Deportivo La Azucena era la única opción que tenían los nadadores de Miramar entrenar, continuar con sus clases habituales y horarios de pileta libre, habida cuenta que el natatorio municipal se encuentra sin actividad desde hace más de un año cuando comenzó la pandemia. Angel Mollo propietario del predio fue entrevista por La capital y expresó su opinión sobre la medida.

“Debimos cerrar a pesar que el viernes pasado tuvimos una de las inspecciones municipales habituales y hasta nos habían felicitado de cómo llevábamos todo. Imprevistamente cayeron y nos vieron en acción con un turno de chicos de 10 y 12 años quienes respetaban todo, el distanciamiento, poniendo las manos para higienizarse con alcohol y tomarse la temperatura”, dijo a LA CAPITAL, Ángel Mollo, propietario del predio.

“Tenemos cartelería preventiva, todo muy lindo, pero por más que hagas las cosas bien te cierran, lo mismo que el gimnasio. Tenemos gente en rehabilitación física, con terapistas y tampoco podemos continuar con ese servicio, así que esperamos encontrar una solución por el bien de todos”, argumentó el comerciante