A veces el bullying no deja marcas visibles… pero sí dudas, miedo y silencio.
El Taekwon-Do no enseña a pelear por pelear.
Enseña algo más fuerte: seguridad, disciplina y confianza en uno mismo.
Un niño o joven que entrena Taekwon-Do aprende a:
- Caminar con seguridad
- Defenderse si es necesario
- Controlar sus emociones
- Respetarse a sí mismo y a los demás
Muchas veces, cuando alguien cambia su postura, su actitud y su confianza… los que molestaban simplemente dejan de hacerlo.
Porque el verdadero poder del Taekwon-Do no está en la fuerza… está en el carácter que forma