Solana Turiani, directora de la Escuela de Ballet de General Alvarado, continúa formando nuevas generaciones de bailarines con la misma pasión de los primeros días. Tras una destacada participación en Danzamérica, donde su grupo obtuvo múltiples reconocimientos, la escuela se prepara para el gran cierre del año, el próximo jueves 11 de diciembre en el Polideportivo de Miramar, con un espectáculo que promete emoción, técnica y arte en su máxima expresión.


– ¿Cómo fue evolucionando la Escuela de Ballet de General Alvarado y qué cambios notás en el modo de enseñar y aprender danza?
Me gustaría aclarar que adoptamos el nombre de la ciudad de donde somos, pero no dependemos del municipio: somos un ballet independiente. La escuela está abierta a todos los niños y niñas que deseen aprender ballet, desde los 3 años, e incluso actualmente tenemos un grupo de adultos que comenzaron sin conocimientos previos, algunos por una cuenta pendiente y otros por los beneficios que aporta esta disciplina a la salud. No hay límite de edad: en las clases la gente se reconecta con su cuerpo y se desconecta de sus tensiones.
El Ballet está conformado por jóvenes mayores de 14 años que ingresan luego de una audición con especialistas. Deben tener una base técnica, ya que se exige un nivel importante. Somos un grupo autogestionado: generamos nuestros propios fondos a través de funciones y eventos, y todo lo recaudado se destina al cuerpo estable. Son los propios integrantes quienes deciden en qué invertir: este año, por ejemplo, eligieron destinar parte de esos fondos a viajar y capacitarse en seminarios con maestros.
La escuela nació del ballet. Al principio, los alumnos comenzaban a los 12 años y al terminar la secundaria se retiraban. Hoy, muchos de ellos continúan su formación profesional en danza, pero siguen siendo parte del ballet. Fue justamente la necesidad de seguir formando bailarines lo que dio origen a la escuela.
Nos llena de orgullo ver a tantos exintegrantes en compañías de danza de Mar del Plata o Buenos Aires. Es una muestra de que la preparación que reciben acá está a la altura de las exigencias. Además, esos bailarines vuelven a compartir lo que aprenden afuera, enriqueciendo el trabajo del grupo.
Gracias al nivel alcanzado, tenemos acceso a seminarios con profesores de la UNA (Universidad Nacional de las Artes), y los chicos están en condiciones de aprovecharlos al máximo.
En cuanto a la enseñanza, hoy se requiere un trabajo más profundo para despertar el interés por la danza. El ballet es lo opuesto a la inmediatez: requiere tiempo, paciencia y esfuerzo. Aprender eso es clave para transformar la frustración en crecimiento y compromiso.
– ¿Qué representa para vos coordinar un espacio artístico con tanta historia y formar nuevas generaciones de bailarines en el distrito?
Siempre pensé que el ballet no debía llevar mi nombre, sino el de nuestro lugar, porque cada vez que los chicos suben al escenario, se nombra a la ciudad que representamos, más allá de los gobiernos o las épocas.
Mirando hacia atrás, 27 años parecen una vida. El ballet se formó en 1998 y en ese momento fue declarado de interés municipal. Desde el inicio, mi objetivo fue que los alumnos salieran preparados para mostrar su arte en otros escenarios. Tengo la suerte de que muchos regresan, reconociendo este espacio como una parte fundamental de su formación, no solo artística, sino también personal. Eso me llena de orgullo.
– En los últimos meses, la escuela ha tenido una gran presencia en distintas presentaciones. ¿Podés contarnos sobre los proyectos y funciones más recientes?
A fines de septiembre tuvimos la suerte de volver a participar en Danzamérica, un prestigioso evento que se realiza en Villa Carlos Paz, Córdoba. Yo había estado hace 20 años, cuando el nivel era muy diferente. Les propuse a los chicos volver y organizamos rifas, funciones y actividades para recaudar fondos. Gracias a ese esfuerzo, pudimos cubrir todos los gastos y participar también en las capacitaciones que brindaron los jurados.
El evento duró ocho días y participaron jóvenes de entre 14 y 22 años, junto a 80 escuelas de 8 países. Fue una experiencia maravillosa. A pesar de ser un grupo pequeño (éramos solo 14 integrantes frente a escuelas de más de 100 alumnos), logramos grandes resultados: obtuvimos menciones especiales, cuatro medallas de bronce y dos de plata (una para una solista y otra para un trío). Volvimos felices, con muchos premios y nuevos aprendizajes.
– ¿Qué nuevos proyectos o presentaciones tienen planeadas para lo que resta del año?
Nuestro próximo gran desafío es la función de cierre, el evento más importante del año y nuestra principal fuente de ingresos. Será el jueves 11 de diciembre a las 21 h en el Polideportivo de Miramar, donde presentaremos los trabajos que llevamos a Danzamérica y estrenaremos un nuevo segmento de danza clásica. ¡Están todos invitados!
– Además de la técnica, ¿qué valores buscás transmitir a los alumnos desde tu rol de directora?
Además de la responsabilidad individual, buscamos fomentar el trabajo en equipo. Aprendemos a estar atentos al compañero, a ofrecer ayuda si alguien lo necesita. Esa unión fue clave para los logros obtenidos. Muchas devoluciones del jurado destacaron justamente la energía colectiva del grupo, algo muy valioso considerando que conviven bailarines de distintas edades y niveles de experiencia.
– En tu trayectoria personal, ¿hubo algún maestro o experiencia que haya marcado tu manera de enseñar y dirigir?
Mi gran referente en la danza y en la conducción de un ballet es Marta Sol Bendaham. También bailé durante muchos años en un grupo independiente de Mar del Plata, dirigido por Claudia Díaz, quien fue otra gran maestra y ejemplo para mí.
– ¿Qué mensaje te gustaría dejarle a las familias y a la comunidad que acompañan y sostienen la escuela año tras año?
A toda la comunidad que nos apoya (comerciantes, empresas, medios de difusión y, por supuesto, las familias), un inmenso gracias. Gracias por creer en nosotros, por valorar la calidad artística del grupo y por confiar en que formarse en el arte y la cultura vale la pena.
Instagram: @ballet.general.alvarado










