Sin atajos, sin pisar las flores

Esta crónica periodística pretende exaltar y distinguir la tarea humana y profesional del ex cuerpo técnico de Círculo Deportivo de Nicanor Otamendi encabezado por Alexis Matteo. Reconocer en su real dimensión los pormenores de un proceso exitoso, donde los merecimientos fueron directamente proporcionales a los logros conseguidos. columna de Mario Gianotti para LoQuePasa.net

“El que cruza el jardín evitando el ángulo de 90 grados, pisa la flor y llega más rápido; el que recorre el ángulo de 90 grados tarda más, pero no daña las flores”

César Luis Menotti 

El prestigioso periodista Dante Panzeri definió al director técnico como a un “agente del fútbol que tiene mucho que hacer donde hace poco y poco que hacer donde dice que hace mucho”. El autor de “Dinámica de lo impensado” describía  además como entrenador ideal al que fuera capaz de transmitir a un plantel la certeza de que sabe de fútbol por lo menos lo mismo que el jugador. A aquellos que puedan corregir en el futbolista juvenil los defectos acumulados en las divisiones menores y  que sean capaces de cumplir su rol sin declaraciones, sin mostrarse y hasta pudiendo ser confundido como un vulgar espectador en la tribuna el mismísimo día del partido.

El Maestro Renato Cesarini, en tanto, entendía que la formación de un futbolista era un mérito personal,  casi exclusivo de su entrenador. En una entrevista con Osvaldo Ardizzone lo reafirmó  ante la atónita mirada del cronista de la revista El Grafico.  ¿Qué? ¿Usted se asombra? Bueno, ¡asómbrese! El jugador lo formo yo. ¡Lo construyo yo! ¡Sí, señor! ¡YO! ¡Déjeme seguir! El hombre se hace en el vientre de la madre. Al jugador lo hace quien lo conduce. Porque al hombre en el sentido de «agallas» nadie lo puede hacer más que su madre. ¿Qué le parece a usted? Pero el resto es para mí. Para que lo construya yo. Claro que necesito que ese hombre tenga predisposición para aprender, pero no tiene por qué llegar necesariamente a mí sabiendo. ¡Allí está el error! ¡Hay siempre edad para aprender!

Más acá en el tiempo un colosal Marcelo Bielsa reúne en su figura las virtudes que pregonaban Cesarini y Panzeri,  y en su intachable trayectoria amalgama la probidad de los mejores directores técnicos de todas las épocas.

Quiero insistir con que mucho mejor es ser prestigioso que popular, que mucho más importante es el recorrido con el que uno llega a un lugar que el éxito o no que se obtenga en la búsqueda, que los hechos son mucho más significativos que las palabras, que demostrar es mucho más importante que hablar, que hay que permitir que ingrese la información que riega nuestra parte noble y evitar que ingrese la información que estimula nuestros bajos instintos”.

Esta puntillosa selección de opiniones y nombres propios me permiten comenzar a recorrer un camino periodístico cuyo objetivo final es el reconocimiento para los integrantes del cuerpo técnico de Círculo Deportivo,  quienes hace algunos días, por impensadas desavenencias con la dirigencia otamendina y tras la decisión de AFA de suspender por la pandemia del Covid -19 todos los torneos bajo su organización, se alejaron del club Papero.

La mirada crítica, reflexiva, ácida, incómoda e inteligente de Marcelo Bielsa, tal vez uno de los pocos cuerdos en la irracional insensatez del planeta fútbol, oficien como punto de partida para avalar los logros de un equipo de trabajo que alcanzó una meta desde el mérito, sin pervertirse ideológicamente, un cuerpo técnico liderado por Alexis Piki Matteo que transitó una aventura futbolera pletórica de buenas intenciones, con aciertos y fracasos, pero sin renunciar jamás a la nobleza de los recursos elegidos y  utilizados.

Por tanto es fundamental enaltecer un proceso que al fin y al cabo desembocó en un histórico ascenso a la tercera categoría del fútbol argentino. Lejanos en el tiempo quedan los enfados que generó, en plena pretemporada, la desaparición de los Federales B y C. La emoción del título liguista al vencer a un poderoso Kimberley en la final. La gloria en Río Gallegos con la obtención del campeonato Regional Amateur  y la mística de aquel gol de Leonardo Alvarado que  autenticó y convalidó una planificación artesanal que los catapultó al difícil y muy extenuante Federal A.

Alexis Matteo (DT), Ariel Carli (Preparador Físico), Juan Blaires (Ayudante de Campo), Nicolás Giraudo (2° Preparador Físico), Marcos Buenaventura (Entrenador de Arqueros) y Ariel Montenegro (Analista de Videos), mano de obra local, talentos locales,  fueron quienes ratificaron en los hechos la premisa de permanecer en la divisional. Vale destacar que Círculo al cierre del campeonato estaba a siete puntos del último de la tabla de la Zona 2, y en franca mejoría futbolística tras una anhelada participación en Copa Argentina.

Insisto en el sabio pregón del Loco Bielsa y me aferro a la idea fundacional de esta crónica periodística. Aquí evalúo el éxito profesional de un cuerpo técnico que condujo durante tres años y medio un proceso  en el cual los merecimientos fueron de la mano de los logros conseguidos. Un cuerpo técnico que confió en los futbolistas de la ciudad, que repatrió y recuperó jugadores que se pensaban fueran de la actividadque creyó en los pibes forjados  en la cantera del rojiverde, que consolidó y fogueó a muchos con nula o escasa participación en torneos de ascenso. Doble mérito pues para un plantel donde todos sus integrantes se sintieron protagonistas indispensables en este trayecto, héroes en la hazaña final ante el Boxing Club santacruceño.

Desando aquí un párrafo aparte para Piki Matteo y para el profe Ariel Carli. Amigos fuera de una cancha.  Amigos, compinches  y fieles compañeros de trabajo. Capaces, talentosos, excelentes formadores de grupos humanos, siempre en continua capacitación profesional, obsesivos, perfeccionistas. Sin lugar a dudas una de las duplas más respetadas del ascenso, una dupla en constante crecimiento. Dueños absolutos de un envidiable perfil bajo, trabajadores que ejercen su rol sin mostrarse y sin dar altisonantes declaraciones a la prensa, apellidos que enaltecen y jerarquizan la nómina de sobresalientes entrenadores y preparadores físicos marplatenses.  Apellidos con una firme y fundamentada proyección nacional.

El tercer hombre es Juan Blaires, joven y promisorio ayudante de campo, uno de los alumnos predilectos del entrañable Daniel Toro Abelén, el incansable difusor y supervisor general del Curso de Directores Técnicos de Mar del Plata. En la actualidad Juan, un coaching deportivo reconocido internacionalmente, es además uno de los coordinadores metodológicos de los contenidos que se enseñan a los futuros entrenadores de la ciudad.

Bien vale también una mención especial para los dirigentes del Papero que contrataron a  Matteo y apostaron por una utopía futbolera desde el compromiso afectivo y una invalorable  honestidad intelectual.  Quitándole horas a sus familias y a sus actividades laborales en pos de un sueño que unía a todo un pueblo, juntando el mango día a día  para conformar un presupuesto que les permitiría vivenciar esta experiencia deportiva sin sobresaltos económicos. El tiempo seguramente saldará las diferencias que aceleraron el distanciamiento con los integrantes del cuerpo técnico saliente y permitirá en un futuro no muy lejano revivir un itinerario conocido.

El tiempo también pondrá en su merecido lugar los logros conquistados. Porque no hay quien pueda refutar que este cuerpo técnico, sus jugadores, los dirigentes, los sponsors, los periodistas  y los fieles simpatizantes otamendinos, juntos dieron vida a la etapa más trascendente e importante de la próspera historia de Círculo Deportivo.

Para el cierre recurro, una vez más, a una maradoniana reflexión de Marcelo Bielsa que me facilita sintetizar las razones afectivas y periodísticas de esta columna. Parafraseando al genial entrenador rosarino descifró el alma y el corazón de un mojón futbolístico que marcó a fuego los 98 años de existencia del Papero.

En la vida hay hombres que desarrollan, combaten, se esfuerzan y muy de vez en cuando triunfan. Esta excepción llamada éxito posee aquí, enhorabuena, apellidos marplatenses y otamendinos que vistieron de rojo y verde. En consecuencia estas líneas pretenden, reitero, exaltar la tarea de Alexis Matteo, el estratega de un proyecto, de un grupo humano que jamás utilizó atajos para lograr los objetivos preconcebidos, un entrenador que cruzó el jardín respetando los benditos 90 grados, que fue el mejor sin pisar las flores.

Mario Giannotti

fuente: https://www.loquepasa.net/2020/05/06/sin-atajos-sin-pisar-las-flores/