Continuamos informando acerca del estado de abandono que presentan las viviendas para empleados municipales de calle 9 y 52, mas precisamente al lado del corralón municipal.
El estado de las mismas es de franco deterioro, con manifestaciones de pillaje y constantes roturas. Cada día se hace mas costosa la reparación y la continuidad de las mismas. Ello mantiene en alerta a los preadjudicatarios que fueron llamados antes de las elecciones del año 2023 para hacerles entrega de un acta de adjudicación, todo con mucha emoción y confianza de que no serian defraudados.
Paso la elección y todo se detuvo. No hubo ninguna previsión, ningún tipo de proyecto tendiente a darle continuidad a la obra. Y a partir de ahí comenzaron a transcurrir los meses. Hubo varias expresiones de protesta por parte de los municipales. Pero nada sirvió. Algún que otro proyecto de concejales que no fueron seguidos y que duermen en los escritorios de los funcionarios.
Nadie busca una solución y todo es frustración . Nadie cree en nadie. Mientras tanto la desidia predomina, el desinterés crece y la destrucción avanza.
Millones de pesos que paga la sociedad con sus impuestos y que se pierden por una falta de decisión política del Estado Municipal y una gran falta de compromiso de los representantes del pueblo que no quieren o no saben como apuntalar el reclamo justo de los empleados municipales que solo QUIEREN SUS CASAS.










