“Si vos pretendes que tu mascota se comporte como un humano, le estás pidiendo algo para lo que no está preparado”

La Etología Clínica es una rama de la medicina veterinaria que se dedica a prevenir, diagnosticar y tratar problemas de comportamiento en los animales.

Los inconvenientes más comunes que atiende esta especialidad incluyen la agresión, miedos, problemas de eliminación (orina o heces en lugares inadecuados), destrucción o conductas compulsivas en mascotas.
Matías Rigueiro (veterinario diplomado de Etología Clínica) está al frente de Ainakai, veterinaria ubicada en la localidad vecina de Chapalmalal. Matías atiende múltiples consultas de pacientes de nuestra ciudad de esta área poco conocida y conversó con “El Argentino” para despejar las dudas más comunes que tenemos con respecto al comportamiento de nuestras mascotas y explicarnos cómo se pueden corregir.

¿Cómo descubriste tu profesión? ¿Desde pequeño sentiste amor por los animales?
En mi infancia siempre me preguntaban qué quería ser cuando sea grande y yo contestaba “veterinario”, después por cosas de la vida no estudié eso. Yo soy de Buenos Aires y cuando me recibí de guardavidas vine a trabajar a Miramar, me enamoré de la ciudad y me quedé a vivir acá. Pasó el tiempo y me volví a conectar con el mundo animal, en primer lugar, porque yo tenía perros terranova que entrenaba para hacer rescates en el agua. A los 24 años, decidí irme a Tandil y estudiar veterinaria.

¿Por qué decidiste especializarte en Etología?
Cuando yo empiezo a entrenar a los perros terranova me di cuenta lo interesante que era estudiar el comportamiento de estos animales, y eso me llevó a relacionarme con la etología, no sólo desde el entrenamiento sino todo lo que tiene esta rama por detrás que es un mundo super interesante. Durante la carrera, lo que es Etología Clínica se ve muy poco, es una especialidad nueva, que está tomando auge en los últimos años. Eso me llevó a hacer una especialización en Buenos Aires.

¿Actualmente aumentaron las consultas?
Actualmente, lo que pasa es que aquello que se consideraba normal, o que no se sabía que era un problema o inconveniente o una enfermedad, por la cercanía del vínculo actual con los animales, se puede tratar. Antes las personas, en su mayoría, tenían a las mascotas afuera y ahora se consideran cada vez más miembros de las familias.
-Muchas personas tratan a sus mascotas como seres humanos… ¿puede causar algún problema en ellos?
En realidad, la antropomorfización, que básicamente es humanizar a las mascotas, lo que termina pretendiendo es comportamientos en una especie propios de otra especie. Si vos pretendes que tu perro o gato se comporte como un humano, le estás pidiendo algo para lo que no está preparado. Son especies distintos que tienen rituales de comunicación distintos y comportamientos diferentes.
Ahora bien, ¿esto está mal? Depende, porque los animales son individuos y no todos los individuos responden de una misma forma en el mismo contexto.
Viene gente y me comenta: “yo tuve perros toda la vida y esto jamás me paso”. Por eso hay que tener en cuenta que si pones a 10 perros en el mismo contexto de humanización puede ser que 9 no tengan problemas con eso, pero uno sí, porque son individuos: su desarrollo es individual, su cerebro es individual. Cada individuo en un determinado contexto responde distinto.
Generalmente pasa que la comunicación entre las personas y sus mascotas se vuelve ambigua porque uno pretende dar un mensaje de una forma humana y el receptor no es un humano.
Otra cosa muy importante es que muchas veces se le quitan comportamientos propios de su especie. Tanto perros como gatos tienen que tener los comportamientos propios de su especie, tienen que tener comunicación con los de su especie, tienen que convivir con situaciones propias. etc. A veces, uno por humanizar demasiado a las mascotas le quita esa posibilidad y ahí comienzan a aparecer los problema o patologías a tratar.
¿Las mascotas desarrollan más inteligencia al vincularse con personas o es un mito?
Al modificar el vínculo con las mascotas, la sociedad comenzó a exigirle cosas distintas y al exigirle cosas distintas ellos también van evolucionando. Por que nosotros los vamos eligiendo en base a lo que ellos responden. Las mascotas existen por decisión nuestra de la forma en la que hoy son.
Lo más visible en las razas: si compramos fotos de hoy y 100 años atrás vamos a notar modificaciones. ¿Las inteligencias se modifican? En realidad, lo que se modifican las capacidades. La mayoría de la gente busca perros de compañía, pero hay otros que buscan perros de caza o de trabajo, y al elegir para que fin quiero tener al animal estoy modificando la raza para ese fin y sus características.
Lo cognitivo si está comprobado que cada vez evolucionó más, es muy variable entre las razas, y eso se nota también en el comportamiento del animal. No es lo mismo entrenar un perro de una determinada raza de trabajo que un perro de compañía.

¿Cuáles son las principales temáticas que tratas en las consultas?
Lo que siempre digo es que, al consultorio de un veterinario especializado en etología, la mayoría de las veces se llega tarde. No porque no se puede hacer nada, sino porque el problema lleva mucho tiempo instalado. La consulta otológica debería ser como la consulta a cualquier veterinario, de cachorro o incluyo a veces antes de adoptarlo.
La mayoría de las veces se llega con el problema instalado. En lo que gatos los problemas más comunes son por eliminación inadecuada que esta relacionado por problemas de ansiedad o convivencia.
Lo que es perros, luego de la pandemia, los problemas de ansiedad por separación y los problemas de agresión jerárquica.

¿Cuáles son los pasos a seguir cuando detectamos problemas de comportamiento en nuestra mascota?
Lo principal es no dejarse llevar por toda la información de internet, por que no muchas veces está respaldada. Sabemos que no es lo mismo tener muchos seguidores que dar información adecuada.
Lo primero es consultar con el veterinario clínico de cabecera que conoce a ese animal. Lo ideal es que todas las mascotas tengan un clínico de cabecera. Luego, este profesional sería el que decide si el animal necesita una interconsulta con un veterinario etólogo.
Es fundamental, que el etólogo que trabaja sobre un perro o gato tiene que ser un veterinario matriculado, porque es la única persona que esta habilitada para ejercer un diagnóstico y comenzar un tratamiento, porque muchas veces llevan medicaciones.
Suele pasar que las personas llegan después de consultar con un adiestrador, en redes sociales o probar con flores de Bach, opciones que a veces forman parte del tratamiento pero que deben ser indicadas por un profesional. Esto está adentro de un paquete que es la terapia cognitivo conductual completa.

¿Cómo elegir si adoptar un perro o un gato y su raza?
Primero o principal hay que elegir si es perro o gato. Es una decisión particular pero básica. Si elegimos perro hay que tener en cuenta que es un animal de grupo no es un animal solitario. Si vos sos una persona que vive sola y no esta mucho tiempo en casa, un perro no es lo ideal para vos porque el animal necesita de su grupo. El gato es lo contrario, es un animal solitario que se adaptó a lo largo de estos años para vivir en grupo. Pero es solitario.
Si vos querés un animal para tu familia o para incluir en tus planes un perro es la mejor opción. En cambio, sí vivís solo o no estás mucho tiempo en casa, y querés un animal de compañía, ya sería mejor elegir un gato.
El tema razas es un mito, una raza no te garantiza nada. La raza en un perro es una cuestión mínima en lo que va a ser. Lo más importante es lo que sucede después. Lo que si puede marcar diferencia es si quiero una raza de trabajo o de compañía.
Lo que es recomendable es interesarse previamente sobre cuidados, sobre desarrollo sobre como llevar adelante la elección de un cachorro. Todas son cuestiones que se pueden consultar antes, para saber como prepararnos y preparar la casa. Lo ideal es siempre trabajar estas cuestiones desde antes.