“Se viene abajo”

La casa del Deportista que fuera adquirida por la gestión municipal hace más de veinte años y que mediante un procedimiento irregular, ilegitimo se pretendió canjear por un “bajo” (tierra inundable) en Otamendi, a través de la sanción de una ordenanza por el Concejo Deliberante, que presidia Sabina Vujovich, está al borde de su caída.

Lamentablemente no ha habido medidas de conservación, protección y restauración y el estado de la misma hace presumir que podría ocurrir algún hecho lamentable.

Más de dos años de esa ordenanza absolutamente nula y no se conoce ningún acto administrativo que permita esclarecer que ha pasado con la situación dominical, con la anulación de la ordenanza y con el destino de la Casa del Deportista.

Por demás esta decir que se encuentra en un lugar extraordinario de la ciudad, donde existen hoteles, casas de veraneo, de habitación permanente, con circulación de público y con negocios que muy cerca se están abriendo. Miramar no merece tener un lugar en esas condiciones por la incapacidad de los gobernantes y la falta de sentido común a la hora de hacer las cosas.

Esperemos que los concejales se preocupen, se interioricen, hagan algo y preserven el patrimonio municipal para que no se dilapide como se pretendió hacer por el actual gobierno o se dilapide por la destrucción que puede pasar.