¡Se relajó, Sr. Intendente!

General Alvarado tiene 16 posibles casos de COVID-19 por una médica que ingreso a Miramar proveniente de Mar del Plata y luego se confirmó que tenia el virus. El síndrome de relajación parece ser que toco la puerta del intendente Sebastian Ianantuony porque es su principal responsabilidad la salud de todos en el distrito. La médica paso los retenes, llegó al hospital, trabajó y produjo esta situación que parecía impensada.

¡Se relajó, Sr. Intendente! .Porque esta claro que el control en los retenes no fue el correcto. Primera medida tomada por el gobierno local cuando la pandemia comenzaba a ser un hecho en el país, fue cerrar el distrito, controlar el ingreso y la salida de toda persona que quería hacerlo.

¡Se relajó, Sr. Intendente!. Porque lo advertimos hace algunos días, CONTROL PARA EL PERSONAL DEL HOSPITAL. Esto no se hizo. El distrito no tenía casos, parece que se pensó que era en vano hacerlo. Hoy nos damos cuenta que se debe hacer y se debe cuidar a la «primera linea de batalla».

¡Se relajó, Sr. Intendente!. Porque viendo la situación de Mar del Plata, ciudad pegada a General Alvarado y con un flujo que cada vez iba a crecimiento por las medidas de apertura comercial que se iban tomando, no se tomaron decisiones en conjunto, se desconoce alguna reunión para trabajar en conjunto con el intendente de la vecina localidad, Guillermo Montenegro.

¡Se relajó, Sr. Intendente! Porque es usted el que debe alentar y promover que los concejales y empleados municipales que no están en actividad plena debido a que su recinto está afectado por la pandemia, ayuden, unan fuerzas y sean parte del motor para que estos errores no sucedan. Es inadmisible que en mas de dos meses de cuarentena, el concejo deliberante haya sesionado solo una vez. Es el poder político el que debe dar el ejemplo y demostrar que pese a las determinaciones que se toman para activar la economía, seguimos conviviendo con la pandemia, el país esta en cuarentena.

Lo que está ocurriendo se pudo haber evitado. No es un hecho aislado. Demuestra que el virus sigue presente, está latente, en todo el mundo y no te permite relajar un segundo.

Es la salud de todos lo que está en juego.