Hoy nos vamos a referir al estado en que se encuentra el acceso a la ciudad balnearia de Miramar por la Ruta 77 y desde la Ruta 88.
En primer lugar para destacar los pastizales en la rotonda y los laterales del lugar. Es inadmisible que una ciudad turística tenga tan descuidado dicho sector. Sabemos que un vecino que explota una actividad comercial ha realizado unos cortes, pero que corresponden indudablemente a la Dirección de Vialidad o al Municipio.
Por supuesto que el cartel prometido por el INSTITUTO MIXTO DE TURISMO luce por su ausencia. Lamentable, también.
Siguiendo el trayecto, continúan los pastizales y llegamos a un lugar que es un juntadero de basura. El predio de disposición final a cielo abierto, sin tratamiento alguno con montañas de residuos, con aguas contaminadas, con gente viviendo en el lugar, con desperdicios a los costados de la ruta y con un juicio también que condenará al Municipio y a toda la comunidad. El espectáculo es realmente dantesco en la Ruta 77.
El trayecto nos muestra mas pastizales, luminarias que no funcionan desde la Escuela Agrícola, abandono en las banquinas con agua estancada y cuando se llega al lugar de Escuderos de Cristo y la calle 72, la prueba más ostensible de la desidia y el desinterés. Ciento cincuenta metros de tierra en Ruta 77, acceso importante que hace DOS AÑOS que continua en ese estado sin que nadie haga absolutamente nada. Un verdadero peligro para la circulación e inaceptable para un Distrito que pretende competir con otras ciudades de la Costa.
Y hacia el centro no hay ningún árbol plantado de la maravillosa reforestación que se iba a realizar con la ampliación de la avenida 9. Agua acumulada, pastizales que también caracterizan algunas manzanas y abandono en general.
Las quejas de vecinos son constantes y las hacen llegar para difundirlas. No se necesita mostrar demasiado. Quienes circulan a diario por el lugar saben y conocen como se encuentra la Ruta 77 y la calle 9. No se condice con los que quieren el progreso y el bienestar para la ciudad todos merecemos. Esperemos que las autoridades lo entiendan.










