Durante 5 días voluntarios estuvieron monitoreando a una pareja de lobos marinos de dos pelos que descansaba en una escollera de una playa céntrica y pública.
Queremos agradecer especialmente a Guardavidas, que siempre estuvieron presentes y dispuestos a dar una mano; a los concesionarios de balnearios, que permitieron la utilización de los baños durante las largas jornadas; y a los comercios cercanos, que colaboraron con agua para el mate.
Y, por supuesto, un enorme reconocimiento a cada uno de los voluntarios y voluntarias que pasaron días completos con calor intenso y mucho viento, cuidando, informando y protegiendo.
Fueron días de compartir información con turistas y vecinos que, con curiosidad y respeto, se acercaban a preguntar qué estaba pasando. Cada charla fue una oportunidad para generar conciencia y seguir construyendo una comunidad que cuide y valore nuestra fauna marina