Pumas en Centinela del Mar

Encontraron evidencias de la presencia de pumas en las proximidades de los arroyos Malacara y La Nutria Mansa.

Las huellas fueron registradas por la colaboradora del Proyecto Reserva Natural Centinela del Mar Patricia Conti y se suman a los registros obtenidos durante 2003, 2008 y 2012 en varios sectores de la reserva proyectada.

El Puma concolor

es un mamífero carnívoro de la familia Felidae nativo de América. Este felino vive en más lugares que cualquier otro mamífero silvestre terrestre del continente, ya que se extiende desde el Yukón, en Canadá, hasta el sur de la cordillera de los Andes y la Patagonia en América del Sur. El puma es adaptable y generalista, por lo que vive en los principales biomas de toda América. Es el segundo mayor félido en el continente americano, después del jaguar, y el cuarto más grande del mundo, después del tigre, y el león. Su tamaño es algo mayor que el del leopardo, aunque está más emparentado con los pequeños felinos, ya que, a diferencia de los grandes félidos del género Panthera, que pueden rugir excepto el irbis, el puma ronronea como los felinos menores.

Como cazador y depredador de emboscada, el puma obtiene una amplia variedad de presas. Su principal alimento son los ungulados como el ciervo, en particular en la parte septentrional de su área de distribución, pero también caza camélidos como el guanaco y especies tan pequeñas como insectos y roedores. Prefiere hábitat con vegetación densa durante las horas de acecho, pero puede vivir en zonas abiertas.

El puma es territorial y tiene una baja densidad de población. La extensión de su territorio depende de la vegetación y de la abundancia de presas. Aunque es un gran depredador, no siempre es la especie dominante en su área de distribución, como cuando compite con otros depredadores como el jaguar. Se trata de un felino solitario que por lo general evita a las personas. Los ataques a seres humanos son raros, aunque su frecuencia ha aumentado en los últimos años.

El puma fue considerado una fiera peligrosa a partir de la colonización europea de América. Esta consideración y la progresiva ocupación humana de los hábitats del puma han hecho que sus poblaciones disminuyan en casi todos sus hábitats históricos. En particular, el puma fue extinguido en la parte oriental de América del Norte, con excepción del caso aislado de una subpoblación en la Florida. Se cree que este felino podría recolonizar parte de su antiguo territorio oriental. Con su amplia distribución geográfica, el puma tiene decenas de nombres y es mencionado con diversas referencias en la mitología de los pueblos aborígenes de América y también en la cultura contemporánea.