Ha transcurrido un mes y diez días del año 2023 y el Gobierno Municipal no tiene presupuesto sancionado y no existe fecha para ser considerado por los ediles de los distintos bloques.
Las inconsistencias encontradas en la propuesta del Ejecutivo, las partidas con montos millonarios en distintos rubros, la falta de información de parte de la Secretaria de Economía han hecho que se postergue “sine die” la consideración del mismo.
Como se sabe asciende a un monto de Siete mil millones de pesos en un año claramente electoral y donde la oposición quiere tener un estricto control del gasto, ya que no quiere darle un cheque en blanco al gobierno, para que utilice los recursos públicos sin miramiento alguno.
Se sabe que el Ejecutivo ya tuvo una rendición de cuentas rechazada, la del año 2021 con cantidad de partidas que no fueron autorizadas su compensación, lo que implicara en el futuro serios reproches al Intendente, Secretario de Economía y contador.
El posible cambio de gobierno exige de las autoridades en este año, mas que un uso electoral del presupuesto, un cumplimiento estricto de las normas presupuestarias y de las pautas que le fije el Concejo Deliberante.
Es que el tiempo de la gestión se está agotando y las cuentas deben tener el orden que la ley establece. Esperemos que el año 2023 se cumpla con lo establecido por la ley y no se permitan desbordes que luego los paga el pueblo con los aumentos de impuestos.