Si hay algo que está mal en la ciudad, eso es el Corralón Municipal. Empezando por la calle para acceder al mismo, un verdadero lugar lleno de pozos y cráteres. Siguiendo por la mugre y la acumulación de residuos que lo afean, lo contaminan y lo hacen un lugar público no recomendable.
La verdad que no se entiende como los funcionarios responsables del área que tienen algunos elementos como para mantenerlo en condiciones no se ocupan de ponerlo en valor.
Ni hablar del interior, es un verdadero juntadero de fierros viejos. Ya lo han constatado los concejales en varias visitas realizadas, la maquinaria en mal estado, los camiones deteriorados, los tractores que no funcionan, en fin cantidad de vehículos sin las condiciones mínimas para circular y brindar servicios acordes a las exigencias de los ciudadanos.
Es hora de que con los recursos que se recaudan, con un aumento de tasas del 40 por ciento se ocupen de las cosas importantes y brinden a los vecinos la atención que corresponde y se merecen.
El Corralón debe cambiar en todo su aspecto físico. Es un edificio público y debe lucir en otras condiciones.