Cuando el Papa Juan XXIII lo invitaron a participar del Congreso eucarístico Internacional de Munich a findes de los años 50 del siglo pasado les contestó que no participaría del evento y con su habilidad estilo que era ya viejo para ello pero que sería tarea del próximo papa viajar por el mundo.
Sin duda que la historia nos dice que no obstante ello el Papa hizo un viaje fuera de Roma después de un siglo y fue cuando, casi a horas del comienzo del Concilio Vaticano II y a través de su estilo asombró al mundo viajando de Asís y Loreto para orar por el Concilio que estaba a punto de comenzar.
Fue un hecho realmente muy significante no solo por la importancia del Concilio sino porque fue además el pionero en la historia modera, del Papa fuera de Roma.
Importante que de las muchas opiniones que estamos se volcaron quedó una que vale la pena tener en cuenta es la del líder socialista de entonces, Pietro Nenni quien asombrado y admirado llegó a decir que como el comienzo de una nueva etapa en la historia de la Iglesia, pensaba en que esos lugares habían sido integrantes de los dominios eclesiásticos ya superados por los acontecimientos de la caída del poder temporal de la Iglesia en 1870.
El hecho es que podemos considerar este viaje a Asís y Loreto como un hito muy significativo en veinte siglos de historia.
En ella comenzaba un nuevo tiempo y los viajes de los papas tendrían una relevancia innegable.
CORTAJE Y ALEGRIA
Mientras el Papa León estaba junto con la curia haciendo los ejercicios espirituales por primera vez al comenzar la Cuaresma 2026 se dio a conocer el programa de sus viajes próximos que está integrado no solo por los grandes desplazamientos sino también por salidas más cercanas para con un programa realmente intenso y rico en lugares y circunstancias.
Comenzando pro los desplazamientos más significativos encontramos el viaje a Africa que hará en Africa a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial entre el 13 y el 23 de abril.
“Viaje complejo” opinó según Vaterian Nenos dedicado en primer término a San Agustin en Hipona, Argelia, un país mayormente musulmán.
La paz seguirá siendo algo así como el tema preponderante. León XIV irá por la región de habla inglesa del norte de Camerún azotada por una guerra de diez años mientras que Ginea Ecuatorial, país de habla hispana.
Vendría después su viaje a España del 6 al 12 de junio, donde estaría en Madrid y Barcelona, donde tendrá lugar el centenario de Antonio Gaudí, el arquitecto de Dios, venerable desde los últimos tramos del pontificado de Francisco y desde donde León viajará a Canarias donde pensaba ir el Papa argentino, lugar muy mercado por el tema inmigratorio.
Se habla de un viaje a América con etapas en su Perú adoptivo y las no llegadas a efectuar como Argentina y Uruguay pendientes que dejó Francisco.
LOS CAMINOS ABIERTOS
No hablamos del viaje a Mónaco que León tendrá en marzo antes de Pascua, lugar muy peculiar además de ser uno, sino el más pequeño del mundo y en este caso el recuerdo de la madre del príncipe Alberto que es hijo de aquella famosa actriz que fue Grace Kelly y de quien se ha destacado el ser, como León nacido en Estados Unidos país singular también por otros motivos.
Estos viajes que se unen a los más cercanos al Vaticano desde el ángulo geográfico se van agrupando en una indudable diversidad y van también perfilando lo que podríamos llamar la impronta leonina que está también haciendo gala del elemento edad. León XIV tiene 70 años y ello nos hace recordar que los viajes de Pablo VI, muchos menos, tuvieron lo que me hace hablar con admiración de un estilo en el que además del genio y dimensión cultural hacían su trabajo, Pablo VI viajó hasta que las condiciones físicas se lo permitieron pero ello mostró su gran apertura, la que exhibió, en medio de dificultades avatares, en los muchos años en los cuales están al lado de Pío XII exhibiendo una mente lúcida y visionaria que pudo mostrar en los quince años en los que condujo a la barca de Pedro.
Momento de particular importancia en medio del sinuoso panorama mundial.
Como para usar una expresión de los peregrinos que van a Chartres: “Coraje y rostro alegre”.