Piden una solución para los estudiantes que viajan en la línea Costa Azul

Son aproximadamente 600 los alumnos que no cuentan con boleto estudiantil.

La Defensoría del Pueblo de General Pueyrredon, expresó preocupación por la situación de los estudiantes secundarios usuarios de la línea de transportes interurbana Costa Azul, que no disponen del boleto estudiantil, situación que genera una “clara discriminación inconstitucional” con relación al resto de los estudiantes de su mismo nivel que no deben trasladarse a establecimientos de otros distritos.

En ese sentido, los Defensores del Pueblo, Daniel Barragán, Fernando Rizzi y Luis Salomón, exhortaron al gobierno de la Provincia de Buenos Aires, a la Municipalidad de General Pueyrredon y la empresa de Transporte Costa Azul, a arribar a una solución para las aproximadamente 600 familias que hoy padecen la situación.

Numerosos estudiantes deben trasladarse a municipios vecinos para asistir a sus respectivos establecimientos escolares y son usuarios de la línea de transporte interurbano Costa Azul.

Durante más de 37 años las autoridades y prestadores del servicio público implementaron el sistema de “boleto estudiantil” permitiendo de tal manera a los estudiantes que residen en la zona comprendida por las rutas 88, 11 y 2 concurrir a los establecimientos educativos en condiciones de igualdad.
“De manera inconsulta autoridades y empresarios suprimieron el referido “boleto estudiantil” afectando de tal manera la posibilidad de los educandos de asistir a los establecimientos”, señalaron.

En la Defensoría, consideraron que resulta “totalmente justificada la urgencia de resolver la situación de más de 600 familias que viven en cercanías de las rutas 88, 11 y 2 y que ven vulnerada la posibilidad de educar a sus hijos ante la imposibilidad de afrontar el costo del valor ordinario del transporte”.

“La situación produce un grave menoscabo al derecho de los estudiantes a acceder a la educación, máxime cuando quienes utilizan el esquema del “boleto estudiantil” integran grupos familiares de escasos recursos y el costo del servicio que deben afrontar, a valores normales, asciende a sumas que superan largamente los doscientos (200) pesos diarios”, argumentaron.