Pablo Pérez Carnevale: “Traer el bombo legüero al mar es algo único”

La 2ª Marcha de los Bombos en el Mar se realizará el 11 y 12 de abril en Miramar y volverá a reunir a músicos, agrupaciones y público en una celebración que combina identidad, tradición y turismo. Tras el impacto de su primera edición, el evento se consolidó como una propuesta cultural única en la Costa Atlántica.

El director de la Comunidad Legüera de General Alvarado, Pablo Pérez Carnevale, en conversación con “El Argentino” destacó el crecimiento de la convocatoria y el desafío de sostener la organización en un contexto económico complejo, apostando al trabajo colectivo y al acompañamiento de la comunidad.

—¿Qué representa para ustedes realizar la segunda edición de esta marcha después del éxito de la anterior?

Sinceramente, el año pasado, cuando terminó la primera marcha, vimos cómo se desarrolló y lo significativa que fue. En ningún momento se pensó como una edición única, sino como el inicio de un camino. Hoy estamos muy contentos porque, a partir de ahora, todas las ediciones se van a realizar en Miramar, organizadas por la Comunidad Legüera de General Alvarado.

Además, desde Santiago del Estero, donde esta marcha se realiza desde hace 24 años, destacaron que fue la convocatoria más importante después de la de ellos. Que eso haya ocurrido en Miramar es un orgullo enorme para todos nosotros.

—¿Hace cuánto tiempo empezaron con la organización? ¿Cómo eligieron a los artistas?

Comenzamos en octubre del año pasado, primero convocando a delegaciones de distintas provincias, amigas del bombo legüero, porque ese es el corazón de la fiesta. Luego invitamos a agrupaciones folclóricas y, con el correr del tiempo, muchas personas comenzaron a sumarse de manera espontánea, con ganas de participar.

En cuanto a los artistas, la selección estuvo a mi cargo como director de la comunidad. Busqué combinar propuestas locales, zonales y nacionales, incluyendo nombres de gran trayectoria como Pablo Carabajal, Los Carabajal y Candela Maza, entre otros. También tuvimos en cuenta los costos, ya que el contexto económico es complejo. Si bien es un evento con entrada libre y gratuita, se solicitará una contribución para ayudar a cubrir los gastos. Incluso, en algún momento se evaluó no realizarlo, pero finalmente decidimos seguir adelante.

—¿Qué creés que diferencia a la marcha en la costa de otras que se hacen en el país?

Cada marcha tiene su identidad, pero fuera de Santiago del Estero hay muy pocas. Existe una en el sur y la mayoría se desarrolla en el norte del país. En nuestro caso, el diferencial es el mar. El folklore argentino tiene una fuerte raíz norteña, y traer el bombo legüero, que es un instrumento autóctono de esa región, a la costa genera algo realmente único.

La propuesta surgió a partir del recorrido que venimos haciendo desde hace años, participando en escenarios importantes y junto a artistas reconocidos. A partir de ese vínculo, surgió la posibilidad de organizar una marcha en Miramar. Para nosotros, que toda esa cultura llegue a este lugar es la concreción de un sueño.

—¿Qué esperan de la respuesta del público local y de quienes visiten la zona?

Sabemos que quienes vienen de otras ciudades ya conocen el significado de la Marcha de los Bombos. Nuestro objetivo es que la comunidad local, todo el partido de General Alvarado y la región también puedan vivirla. Ya hay muchas reservas en hoteles, cabañas y departamentos, lo que demuestra el interés que genera.

La intención es replicar la magia y la mística de Santiago del Estero, pero con nuestra propia identidad. Contamos con una referencia, pero tenemos la libertad de organizarla desde nuestra mirada y junto a nuestra comunidad.

—Mencionabas el contexto económico. ¿Qué fue lo más desafiante de esta edición?

Este año resultó más complejo en términos organizativos. Hay muchos costos que afrontar, como el sonido, los artistas, los seguros, SADAIC, los baños químicos y la seguridad. A diferencia de la edición anterior, contamos con menos apoyo en algunos aspectos, por lo que tuvimos que recurrir a rifas, bingos y al acompañamiento del sector privado.

La realización del evento estuvo en duda, pero entendemos que se trata de una propuesta cultural y turística muy importante. Actualmente, ya se registra una ocupación cercana al 80% en la capacidad hotelera, lo que refleja su impacto. Esperamos que en futuras ediciones pueda haber un mayor acompañamiento tanto del sector privado como del Estado.

—¿Qué le dirías a alguien que no conoce el evento para que se acerque?

Le diría que se acerque y lo experimente desde adentro. Que forme parte de la marcha, que se anime a tocar el bombo, que lleve una bandera o un poncho. Es una celebración abierta, en la que todos pueden participar.

Además, van a poder disfrutar de artistas de gran nivel de manera libre y gratuita, algo que en otros contextos implica un costo importante. Y, sobre todo, van a poder conectar con la alegría y la energía que transmite este instrumento.

Quiero invitar a todos a que se acerquen y, al mismo tiempo, agradecer a los comerciantes, a quienes colaboraron con publicidad, a las personas que tendrán sus puestos, a las familias de la Comunidad Legüera y a todos los que trabajan desinteresadamente. También a los medios que acompañan y difunden. Es un esfuerzo colectivo.

Fotos: Noticiasdelestero