La Copa Miramarense de Padel transita un nuevo capítulo con la realización de su quinta edición. Lo que comenzó como un encuentro entre amigos durante el verano fue creciendo con el paso de los años hasta convertirse en un torneo de referencia para los jugadores locales y de la región, manteniendo su esencia de amistad mientras suma cada vez más nivel competitivo y organización.
Con las inscripciones abiertas hasta este sábado, “El Argentino” dialogó con Marco Jelenc, responsable de comunicación, y Francisco Allende, director del torneo, quienes hicieron un balance del crecimiento de la competencia, analizaron el presente del pádel en Miramar y compartieron los desafíos y objetivos de una Copa que continúa consolidándose edición tras edición.
-Llegan a la quinta edición de la Copa Miramarense. ¿Qué balance hacen y cómo evolucionó el torneo desde sus inicios?
Primero, gracias por el espacio. Que la Copa Miramarense llegue a su quinta edición nos llena de orgullo. El balance es muy positivo. Nació sin grandes pretensiones, como un encuentro entre amigos para jugar durante el verano. De a poco fue creciendo y profesionalizándose, pero sin perder su esencia: un torneo pensado por jugadores y para jugadores. Hoy lo más valioso es que se sumaron los referentes del pádel local, profesores, los mejores jugadores y gente con mucha experiencia, lo que le dio una mayor jerarquía al torneo.
-Este año compiten las categorías Suma 9 y Suma 11. ¿Cómo trabajan para nivelar las parejas y garantizar un torneo justo?
Este año vamos con las categorías Suma 11 y Suma 9. El formato fue cambiando edición tras edición. Empezamos solo con Suma 11 y en la última tuvimos Suma 10 y Sexta categoría. Siempre buscamos mantener el espíritu del torneo: que sea un espacio para compartir y que los jugadores de menor categoría puedan cruzarse con los de mayor nivel para seguir creciendo. Nivelar no es fácil y todavía estamos buscando el formato ideal, pero la prioridad es que sea competitivo y, al mismo tiempo, integrador.
-Las inscripciones cierran este sábado 18 de julio. ¿Cómo viene la convocatoria y cuántas parejas esperan?
El sábado cerramos las inscripciones y ahí vamos a tener el número final por categoría. Al buscar subir el nivel y permitir que los mejores jugadores se combinen con parejas competitivas, la convocatoria se vuelve más selectiva. En la última edición tuvimos 20 parejas en Suma 10 y 32 en Sexta. Para esta edición esperamos alrededor de 24 parejas en Suma 11 y ojalá lleguemos a 16 en Suma 9.
-¿Cuál es el mayor desafío de organizar un torneo de esta magnitud?
Tenemos tres desafíos principales y están conectados. El primero es aportar al crecimiento del pádel en General Alvarado. El segundo, encontrar el mejor formato para que mantenga el espíritu amistoso, sea cada vez más competitivo y no demande tanto trabajo organizativo. Y el tercero es recordar siempre que esto lo hacemos jugadores para jugadores, sin fines de lucro. Todo se sostiene a pulmón y con muchas ganas de parte de los fiscales y organizadores.
-El pádel tuvo un gran crecimiento en el país. ¿Cómo se vivió ese boom en Miramar y qué impacto tuvieron las nuevas canchas?
El pádel está viviendo su segundo gran boom a nivel nacional y General Alvarado no es la excepción. Esperamos que esta vez el crecimiento sea sostenido y no solo un pico. La aparición de canchas cubiertas con césped sintético y vidrio Blindex fue clave. Permiten jugar durante todo el año, las condiciones climáticas dejan de ser un condicionante, reducen muchísimo el riesgo de lesiones y hacen que el deporte sea más divertido e inclusivo. Es una disciplina pensada para todas las edades y hoy incluso se está dando mucho el pádel mixto.
-¿Cómo describen al jugador de pádel miramarense actual? ¿Se sumaron más jóvenes y mujeres?
El jugador de Miramar es parecido al de cualquier otra ciudad, ya que hace varios años muchos compiten también en torneos de Mar del Plata. Lo distinto es que acá nos conocemos todos: los profesores se llevan bien, las canchas están cerca y cuando hay torneo participa toda la familia. Es un grupo chico, pero que sigue creciendo. Y sí, se sumaron muchos jóvenes y cada vez hay más mujeres jugando.
-Con la Copa ya consolidada, ¿cuáles son los próximos desafíos para el pádel en la ciudad?
La Copa es un torneo más dentro de toda la movida que tiene el pádel en Miramar y todos aportan. El gran desafío ahora es darle bases sólidas para que esto perdure: que haya más fiscales capacitados, más profesores y que los complejos deportivos apuesten a los semilleros infantiles. Hoy la principal barrera es el costo, porque se transformó en un deporte que ya no es tan accesible para una familia. Nos encantaría que empiecen a aparecer chicos y chicas que impulsen el nivel de la ciudad.
Además, queremos agradecer el apoyo de los sponsors locales, como Gabarain Materiales y Electroluz Miramar, que acompañan ambas categorías. También a Pádel Red, por la predisposición y el aporte para que el torneo siga creciendo y las finales sean una verdadera fiesta.
Por último, y no menos importante, agradecer a los fiscales y organizadores del torneo, porque sin ellos esto no sería posible: Ignacio Delponte, Diego O’Farrell, Ignacio Godoy, Damián «Laucha» Prado, Ismael Bernaconi y Gonzalo Cappello. También a quienes colaboran en la organización, a los jugadores y jugadoras, y al equipo de redes sociales y comunicación.
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