En las obras del pintor miramarense Sebastián Mesa, que estudió ilustración en la escuela de artes Martín A. Malharro, el realismo e ilusión se funden.

Actualmente vive en Capital Federal y su formación es casi en su totalidad autodidacta.
Sus pinturas retratan con gran realismo y minuciosidad la figura humana y su entorno.
“Una pintura realista pareciera que es algo que está detenido en el tiempo. Yo intento trascender eso e ir un poco más allá”, explica Sebastián.
1- ¿Cómo fue tu niñez en Miramar? ¿Desde chico elegiste el arte como forma de vida? ¿Tuviste algún referente?
Mi niñez en la ciudad fue muy tranquila y siempre fui de observar mucho la naturaleza entonces y por eso siempre tuve la necesidad de expresarlo en algo, ya sea dibujo, pintura y después, más adelante música, pero siempre me gustaron esas cosas: observar mucho y representar las cosas de la forma más realista posible, que es una de mis obsesiones.
Tengo cierta memoria desde los 4 años de estar dibujando y copiando cosas, representando. Lo que más recuerdo es el Mundial 78, yo dibujaba mucho todo lo que salía en esa época y desde ahí pasaba horas y horas dibujando.
Mis referentes fueron los grandes maestros antiguos de la pintura y el arte. En Miramar no tenía mucho contacto con pintores o artistas. Sólo tenía algunos libros que me llegaban de grandes artistas y mis referentes fueron, por ejemplo, Velázquez, Rembrandt, Dalí por el imaginario, relacionado con lo que a mi me pasaba: pintar y soñar cosas extravagantes. También los impresionistas, toda esa rama que ya comenzó a trabajar más en la técnica colorista. Después no he tenido muchos maestros, más bien fue que yo investigue mucho de la técnica.
2- ¿Qué es para vos PINTAR? ¿Qué podés transmitir?
Para mi pintar es conectarme con algo que sale por fuera de lo normal. Para poder pintar me desconecto de la realidad, de lo cotidiano, de lo real. Por más que yo pinte realismo e hiperrealismo no dejan de ser más de millones de manchas que se relacionan entre sí y forman algo. Uno para pintar más realista tiene que tener una observación más abstracta del entorno. Las cosas que son realistas para representarlas bien hay que expresarlas con manchas, colores, entonces estoy todo el tiempo representando una abstracción. Yo siempre digo que mientras más abstracto soy en como veo, más realista es mi pintura.
Yo quiero transmitir los instantes, los instantes de mi vida, no algo específico, sino lo que me va pasando en la actualidad. Todas las sensaciones, los sufrimientos, las alegrías, el dolor, que se relaciona con la vida de todos. Siento una conexión con todo el mundo, trato de ser lo más fiel a mis sentimientos y mis sensaciones y quisiera que me vean así.
3- ¿Por qué elegiste la pintura realista cómo medio de expresión?
La pintura realista me eligió a mí, no la elegí yo. Es algo que nunca pude evitar, fue involuntario, nace de mi curiosidad por las formas, por plasmar los instantes, por mis tiempos de observación, de meditación y de tratar de mostrar lo que veo y detener un poco el tiempo.
4- ¿Cómo fue tu experiencia como profesor en la Universidad de San Martin?
Estuve dando clases durante varios años en la Universidad, ya en este momento no doy más clases, pero doy talleres particulares.
Lo interesante de trabajar con grupos grandes de alumnos es que te conlleva a una vorágine diferente que trabajar con pocos alumnos que es más personalizado, de todos modos, lo interesante son las experiencias. Dar clases a mí, me hace crecer un montón ya sea en lo mental y en lo técnico porque me genera un montón de preguntas y conflictos a resolver, que yo no dando clases no me generaría, eso me ayuda a mi obra que soy yo mismo.
En las clases uno se tiene que meter en cada persona y ver cómo sienten y cómo piensan para después tratar de transmitir lo que uno quiere que les llegue.
5- ¿Cuáles son los cursos que estás dando?
Los cursos que estoy dando son en mi Taller, de Dibujo y Pintura dos veces por semana, después me dedico a pintar. También tengo unos cursos que filmé para una plataforma que se llama “Crehana”: retrato con óleo, retrato con acrílico y paisaje. Estos cursos son online y puede acceder cualquier persona que quiera hacerlo.
6- ¿Cómo fue mudarte de Miramar a la gran ciudad? ¿Te sentís reconocido en la ciudad?
Venirme de Miramar a Buenos Aires fue inevitable porque necesitaba un lugar donde haya movimiento artístico para poder desarrollarme como artista. Ahora hay mucha más comunicación, pero antes era mucho más difícil comunicarse, conocer galerías, relacionarte con los artistas, entonces no me quedó otra que irme a Capital.
De todos modos, Miramar es mi lugar en el mundo, donde quiero terminar mi vida o seguir mi vida lo antes posible.
El reconocimiento es un medio para poder seguir con mi vida y vivir de lo que me gusta. Yo quiero dejar plasmadas mis sensaciones en esta vida. Acá en Capital tengo bastante reconocimiento de los artistas y porque he expuesto en las mejores galerías de la ciudad, cosa que era algo que tuve como meta.
Por ejemplo, había lugares que admiraba como la “Galería del Zurbarán” que era donde estaban todos los artistas que cuando era chico admiraba y ahí pude exponer, fue un sueño que pude cumplir. También expuse en Europa, en Centroamérica, en muchos lugares y con eso estoy conforme.
De todos modos, me pongo a pensar y una de las cosas que da vueltas por mi cabeza es el tema de Miramar, que por suerte está creciendo y hay muchos artistas en la ciudad y eso me pone contento. La sensación que tengo es que falta más garra en la gestión, que se enfoquen un poco más en nosotros. Yo me siento un poco aludido en lo que es mi ciudad y me gustaría tener cierto reconocimiento junto a otros artistas de Miramar. Estaría bueno que tengamos un lugar común para juntarnos y eso nunca se propuso, yo lo he hablado por encima con gente del Municipio porque eso se podría promover y sería algo interesante para la ciudad. Además, como yo tengo el faro de volverme a Miramar, pienso de que forma y con que me voy a encontrar… en ese sentido estamos muy atrasados.
7- De tus obras… ¿cuáles son con las que más te representás?
La obra que más me representa es la que estoy por hacer, porque es la que me representa en el instante en el que estoy. No siento que haya una obra que haya sido la mejor. Siempre pienso que la mejor es la que viene, por eso me cuesta muy poco desprenderme de mi obra, no es algo que me enamore ni nada. La mejor obra va a ser la próxima.
8- ¿Cuáles son tus metas a cumplir a largo plazo?
Yo no soy una persona que pienso que en el futuro quisiera estar exponiendo en Nueva York, más bien yo vivo el presente y trato de que las metas sean más bien cortas: mi meta es mi próximo cuadro y hacerlo de la mejor manera que pueda. Otra de mis metas, es vivir tranquilo y de lo que hago. A largo plazo, me gustaría ir a vivir a Miramar y poder trabajar en mi obra y viajar cada tanto a Capital, pero quiero volver a Miramar. Mi sueño es que en Miramar haya un lugar donde me pueda juntar con todos los artistas que quiero que estén conmigo.