«No quiero limosnas, quiero trabajar»

EL ARGENTINO dialogó con Sebastián Angelozzi dueño de uno de los gimnasios más concurridos y completos en Miramar, Sudamérica Gym. Hoy tendrán una audiencia con el intendente para pedirla apertura de los gimnasios. Los números lo avalan, los contagios en gimnasios son del 0,4% y las personas que realizan actividades físicas tienen un 80% menos de posibilidades de contagiarse.

Sebastián Angelozzi dueño de uno de los gimnasios más concurridos y completos en Miramar, Sudamérica Gym.

¿Cómo te tomó está decisión de cierre de los gimnasios?

Me tomó muy mal. Como a cualquier trabajador que le digan que tiene que cerrar su negocio.

¿Pudiste hablar con alguien del municipio? ¿Les dieron alguna solución o ayuda económica?

Todavía no hablamos con nadie, pero iremos varios a pedir una audiencia. Personalmente no quiero limosnas, quiero trabajar. Las actividades físicas refuerzan el sistema inmunológico. Tendríamos que ser declarados esenciales, en cambio los ignorantes políticos nos caratulan como actividad recreativa. Los contagios en gimnasios son del 0,4%.

Las personas que realizan actividades físicas tienen un 80% menos de posibilidades de contagiarse. Los que realizan actividades físicas y se contagian no son de gravedad. Por otro lado si el gobierno no te deja abrir tu negocio tendría que dar por pagados los impuestos y pagarte los servicios al igual que el sueldo del que tenga empleados.

¿Por qué crees que se toma está determinación, cuando se ven otras actividades abiertas que pueden tener la misma circulación de gente que un gimnasio?

Eso me gustaría preguntárselo al gobernador. Por otro lado si hay muchas diferencias entre uno y otro. Nosotros somos salud, y las cervecerías… el alcohol es un vicio, una droga, una adicción, un problema. Generador de problemas, peleas, violencia de género etc.

Bares y cervecerías no cierran y trabajan hasta más tarde que cualquiera. Esto es el mundo del revés.

¿Cómo te organizas con los clientes?

A los clientes le tengo que reconocer los días que tienen pagados. Personalmente en mi gimnasio me manejo que por ejemplo un cliente que quiere comenzar el día 20 (por ejemplo) se le vencerá la cuota el día 20 del próximo mes.

No solo perderé dinero los días que este cerrado, si no que cuando vuelva a abrir, los días que los cliente tienen pagados serán días que no me ingresara ni un peso.