Hoy, con el corazón roto pero con la fuerza que nos da la injusticia, quiero hacer público lo que vivimos con Enzo Sánchez. Enzo no murió de «causas naturales», murió por una cadena de negligencias en el Hospital Municipal Marino Cassano.
Cronología de un abandono:
Todo empezó cuando Enzo, un paciente con antecedentes cardíacos, fue a la guardia con fiebre y diarrea. La respuesta fue: «Es una gastroenteritis, tiene que esperar 7 días, son los tiempos del virus». Lo mandaron a su casa. No vieron (o no quisieron ver) que
su cuerpo estaba avisando que sus riñones estaban fallando.
Cuando volvimos (miércoles 17 de diciembre de 2025), ya era tarde: Falla renal severa. A partir de ahí, entramos en una pesadilla:
- Médicos por WhatsApp: El nefrólogo a cargo y también (en ese momento director del hospital), el Sr. Gino Valle, dio todas las directivas por mensajes. Nunca se acercó a ver a un paciente crítico que se estaba hinchando de líquido porque sus riñones ya no
funcionaban. - El día sábado ya no podía más, recién el lunes se acercó a poner el catéter e indicó una diálisis que nunca se hizo, hasta el lunes a la noche que Enzo desmejoró notablemente ya con máscara de oxígeno (cabe aclarar que se realizó la diálisis cuando la familia
exigió que se haga, se le exigió una respuesta al médico de guardia de terapia, él llamó al nefrólogo Gino Valle y su respuesta era: «hay que esperar hasta el día siguiente») - Falta de insumos y «horarios»: El lunes, cuando Enzo ya tenía líquido en los pulmones y no podía respirar, nos dijeron que no había insumos para dializarlo. La respuesta del Sr. Coria y el equipo fue que «el municipio paga poco» y que no se hacían diálisis
fuera de horario. La vida de Enzo dependió de un presupuesto.
Logramos que una técnica lo dializara el día lunes a las 22 hs porque ella se conmovió, pero el Dr. Valle seguía sin aparecer, ante la emergencia, insistía que había que seguir esperando.
A la mañana siguiente, Enzo estaba entubado: había tenido un paro cardiorrespiratorio y NADIE nos llamó para avisarnos. Nos enteramos al llegar a la visita.
Soberbia frente al dolor:
Cuando por fin aparecieron Valle y Coria, el señor Valle lo hizo con soberbia, no entendía el enojo hacia él y se jactaba de que «sus pacientes lo saludan en los pasillos de donde atiende» mientras Enzo luchaba por su vida asistido por máquinas.
Pidieron disculpas y ofrecieron soluciones económicas para las diálisis cuando el daño ya era irreversible. Enzo luchó 18 días en coma. El 8 de enero su cuerpo no pudo más.
Hacemos esto visible porque no queremos que otra familia pase por este desamparo. Un médico no puede atender por WhatsApp. Un hospital no puede negar una diálisis de emergencia por «falta de insumos» o «presupuesto municipal».
Agradecemos profundamente al personal humano de Terapia que sí nos acompañó, pero denunciamos a las cabezas que dirigen y a los profesionales como el Sr. Gino Valle por su falta de empatía y profesionalismo.
Esperamos que su partida sirva para que cambien la atención y dejen de tratarnos como números.










