Diversas quejas han llegado a nuestro Semanario en virtud del reclamo realizado por vecinos a la dirección de servicios del Municipio para la reparación de luminarias rotas, de luces quemadas con el peligro que conlleva la oscuridad y la posibilidad de hechos delictivos.
Sostienen que han llamado en varias oportunidades y que solo anotan y se justifican.
La respuesta es: «próximamente irán a reparar«, aunque se supo por comentarios de los mismos empleados que no tienen luminarias.
Las luces no le son entregadas por falta de pago y esto impide cumplir con el servicio.
La verdad que es grave, porque por un lado se le pide a los contribuyentes que paguen las tasas, entre ellas la de alumbrado y por el otro no repararan las lamparas quemadas.
Es verdad que la pandemia obliga a dar prioridad a determinados objetivos, pero hay tasas que son especificas y que tienen un destino, en este caso el del alumbrado.
Esperemos se revierta esta situación de actual abandono que tiene el servicio.