Mientras se realizaba la reconstrucción del crimen de Luciano Olivera, en la calle 56 y 45 de nuestra ciudad una mujer de aproximadamente 32 años que tenia padecimientos mentales, según se supo, se prendió fuego, sufriendo gravisimas quemaduras que obligaron a su inmediata internación.
Lamentablemente el día sábado se tomo conocimiento de su fallecimiento a consecuencia de las lesiones y daño sufrido por los efectos del fuego en su cuerpo.
Un hecho dramático que vivió su familia, vecinos y comunidad en general debido a una perdida de una persona y de una forma que obligo a iniciar una causa por averiguación causales de muerte.