Un lamentable suceso ocurrió en las oficinas de ANSES la semana pasada. Una mujer que realizaba tramites en el lugar sufrió una grave descompensación cardiaca que provocara a la postre su fallecimiento.
Lo triste es que la ambulancia demoro más de 20 minutos en llegar, no pudo hacérsele en el lugar ningún tipo de reanimación porque no están instalados o no existen instrumentos para la atención como cardiodisfibriladores y además el personal no se encuentra capacitado para realizarlo.
La ambulancia llegó sin médico, solo enfermeros, lo cual también impidió que se efectuaran mejores maniobras. Lo concreto es que por diversas circunstancias que es conveniente atender para que estas situaciones no se repitan porque se trata de vidas humanas, es que las autoridades analicen lo ocurrido y tomen las precauciones del caso para que no pasen nuevamente. Es su deber y responsabilidad.