Elías Daniel Martínez (27), es un jockey otamendino que corre en los grandes Hipódromos del país y se caracteriza por tener un perfil de humildad y trabajo. En diálogo con “El Argentino” nos relató cómo comenzó su relación con los caballos, cómo fue su recorrido para ser jinete de turf y cómo avanza día a día hacia su meta: convertirse en jockey profesional.
¿Cómo fueron tus comienzos como jinete de turf? ¿Tenés algún referente?
Comencé trabajando en Miramar en el Haras de Ricardo Gaitán, el Haras Doña Herminda. No vengo de una familia ligada al turf, pero cuando estaba buscando trabajo terminé trabajando ahí. Ellos fueron mis referentes porque fue el primer lugar en donde conocí los caballos de carrera y comencé a relacionarme con ellos.
¿Tenés una relación especial con los caballos?
Los animales me encantan. Desde chico me gustaba andar a caballo, si bien no tenía la oportunidad de andar en caballos de carrera. Los caballos de carrera los conocí recién cuando comencé a trabajar en el Haras.
¿Sentiste siempre el apoyo de tu familia?
Siempre mi mamá me ha apoyado en todo lo que hice y mis hermanos. Ahora que estoy en pareja mi señora también me apoya mucho así que tengo una gran ayuda en ellos.
¿Arrancaste en una escuela de jockey en Tandil? ¿Cómo fue tu experiencia?
Primero, cuando estaba en el Haras comencé a trabajar ahí y fui de todo: peón de campo y hacia los servicios de las yeguas. Fue ahí cuando conocí los caballos, empecé a mirar y ellos me llevaron con una yegua que corría en San Isidro, así que conocí el Hipódromo y me enloquecí con que quería correr. Después ellos me dieron la oportunidad de montar una yegua mansita que tenían y arranqué a variar y meterme en el entrenamiento de los caballos de carrera. En ese momento fue cuando fui a Tandil y arranqué en la escuela, yo tenía 18 años. Gracias a Dios hoy en día estoy viviendo de esto.
¿Cómo fueron tus inicios en los Hipódromos oficiales?
Primero estuve un año y medio en la escuela de Tandil y después cuando ya me dieron el permiso para poder correr, comencé en el Hipódromo de Dolores. Primero fui a correr a Dolores, no me daban caballos porque no me conocía nadie y vine a Azul y a Tandil, hasta que un día se accidenta un colega que tenía más monta, así que tuve dos montas, y así fue como debuté.
¿Cómo fue la primera carrera que ganaste?
La primera que gane fue en Dolores, ligué un caballo que un compañero no lo quería correr porque el caballo era malo, corcoveaba y yo ese día no tenía ni una monta y cuando iba y no corría no salvaba ni los gastos. Entonces, le pedí que me facilite el caballo a mí, porque al menos me daba un golpe, pero cobraba la monta perdida, que es el incentivo que te dan. Así que lo corrí y entré tercero y a la próxima gané con ese caballo.
¿Cuáles son los cambios que notas de esas primeras carreras a la actualidad? ¿Qué sentís que te falta mejorar?
Cuando arranqué a correr, arranqué muy verde y hoy en día me falta aprender muchísimo porque es una profesión que no se termina nunca de aprender, pero hoy monto y corro cualquier carrera y me siento muy seguro de mi mismo y cuando miro carreras viejas veo en lo que he mejorado y en lo que no. Me falta ser un poco más sereno, no soy un jockey de correr de atrás, siempre me gusta correr en la punta de la carrera y son cosas para ir mejorando porque hay caballos que le gusta correar adelante y otros atrás. También tengo que mejorar la forma de pegar, porque a veces soy medio alevoso al momento de pegar.
¿Cuáles son tus próximas metas a cubrir y tus objetivos a largo plazo?
Seguir viviendo de esto, mejorar y ahora me faltan seis carreras para hacerme jockey profesional que es una de mis grandes metas. Había agarrado una racha buena y ahora vengo con una racha mala así que estoy en esa instancia. Me faltan 6 y son 120 para hacerme jockey profesional, ya es un logro.
-Algún mensaje para los chicos que quieran dedicarse a lo mismo que vos.
Es una profesión en la que hay que dedicarse mucho. Mucho tiempo, mucho amor, mucho sacrificio. Mi mensaje es que si realmente es lo que quieren que arranquen y le den para adelante y que le dediquen trabajo que así es como se llega. Yo realmente no me creo un buen jockey, pero si soy un buen laburante y gracias a eso he ganado las carreras que gané y he logrado todo lo que logré. Tarde o temprano trabajando se llega a las metas.
Quiero agradecer a mi familia completa que siempre me apoyó, a mi señora que es la que me banca todos los días en esto que no es lo más fácil porque siempre estoy viajando y a los cuidadores de Azul con los que trabajo día a día que me han dado la oportunidad de correr acá y en los Hipódromos centrales y hemos ganado muchas carreras.