Pablo Grigera, arquitecto
Los tensores de la planta alta
El Hotel Boulevard Atlántico de Mar del Sud encierra un sinnúmero de detalles constructivos sorprendentes y desconocidos.
Al ya mencionado caso de las columnas de los patios podríamos agregar también el de los tensores de la planta alta del edificio.
Para entender el porqué de dichos elementos hay que describir la estructura de los forjados de la planta superior.
Los proyectistas del edificio se encontraron con la disyuntiva de cubrir grandes luces. La idea proyectual, en especial en el caso del salón comedor, era la de evitar el colocar columnas intermedias. Para ello contaban con la posibilidad de utilizar una nueva tecnología constructiva con el uso de perfiles normalizados en el sentido transversal al salón. Esta solución se descartará debido a la dificultad de enviar tamaña cantidad de piezas a Mar del Sud. Quizás esta decisión se debiera a cuestiones logísticas o económicas pero lo cierto es que los proyectistas optaron por utilizar vigas de madera con piezas de aproximadamente 7m de longitud.
La sección de las maderas era un elemento a definir. A mayores secciones menor flexión, pero también mayor costo y piezas más difíciles de transportar. Finalmente, sus proyectistas optaron por piezas de 3”x 6” lo que obligaba a colocar un apoyo intermedio que será materializado por una viga longitudinal perpendicular a las anteriores. Su longitud, de unos 15m de largo, no permitía su realización en una pieza entera por lo que se emplearán vigas encastradas y elementos metálicos de unión. El sistema estructural se completaba con tablas de pinotea de 1” clavadas sobre ellas conformando un entrepiso cuyo peso era relativamente bajo.
Todo este sistema presentaba algunas dificultades, entre ellos cómo realizar los tabiques divisores de ambientes de la planta alta que se apoyarían en el forjado. Para ello se decidió el empleo de tabiques de madera en las habitaciones centrales y tabiques hechos “en ladrillo en rafa sujetados con alambre de tejar” en los laterales del cuerpo central, tal cual describe Mauricio Chajchir]. Por otro lado, la viga de 15 metros de longitud debía ser arriostrada de alguna manera y para ello se decide incorporar al sistema estructural que conforman los entrepisos de madera tensores que asen esa viga a las cabriadas de la cubierta, única posibilidad que encontraron para evitar los apoyos intermedios.
Estos tensores estaban constituidos por una planchuela metálica que rodeaba tanto a la cabriada de madera de la cubierta como a la viga longitudinal del entrepiso dando unidad a ambos sistemas estructurales quedando ocultos en el interior de los tabiques de madera de la planta alta.
Al día de hoy, con la destrucción de la planta alta del edificio, los tensores fueron cortados y algunos penden aún de las cabriadas de la cubierta como testimonio de los sistemas constructivos originales del edificio que por desconocimiento e impericia fueron destruidos con las obras de puesta en valor del hotel.