El diputado pasó por C5N y habló de la UCR moderna y de una revolución educativa, científica y tecnológica.
“Estamos acá para para salir por arriba de este laberinto. La Argentina vive una situación de polarización extrema y el desafío es encontrarle la vuelta porque está bloqueado el país. Hace muchos años que la Argentina está bloqueada. Hay una mitad ignorando a la otra mitad y viceversa, y el desafío nuestro es dejar los extremos de lado y encarar el futuro”, dijo Facundo Manes en una entrevista en C5N con Gustavo Sylvestre.
“El país hace mucho que no progresa, está bloqueado y el problema económico también tiene que ver con la polarización, que no es solamente tóxica desde el punto de vista de la convivencia ciudadana, sino que impacta en la economía. La gente tiene que entender que la inflación, la falta de horizonte, no llegar a fin de mes, tiene que ver con este grado de bloqueo político que tenemos los argentinos”, evaluó el diputado nacional del radicalismo.
Manifestó tener la convicción y la determinación de pertenecer a un proyecto que transforme a la Argentina, “porque de nada sirve ganar una elección si no hacemos una revolución educativa, científica, tecnológica, vinculada a la producción”, y remarcó que “la salida de la Argentina es con consenso político, política de Estado y mayor productividad”.
Ante la consulta sobre los dichos que causaron malestar, y que tuvieron amplia repercusión, Manes no escapó a una respuesta: “Yo me sentí agredido en lo personal porque lo que dije, que lo ratificó, fue una crítica de gobierno, a una gestión de gobierno y también es un tema que critico a la dirigencia en general, porque desde la democracia está acá la Justicia está influida por el poder político, los servicios de inteligencia nos espían a los argentinos. Esto excede a un período de la Argentina y, lamentablemente, es algo que tenemos que erradicar”.
Dijo estar sorprendido que salieran a cuestionarlo desde su partido. “Por suerte el radicalismo de la provincia Buenos Aires, liderado por Maxi Abad, sacó un comunicado firmado por los dirigentes, de unas declaraciones donde defendí al radicalismo y me pareció un poco injusto. Cuando digo que el partido no quiere una sociedad de mercado, el radicalismo moderno quiere una economía de mercado, pero no una sociedad de mercado. Ese es el debate”. Y enfatizó: “Creo que hay un nuevo renacer de los valores, de la ética y de la responsabilidad, y me parece que es una deuda pendiente de la democracia, con instituciones fuertes, transparentes, y eso tiene que ver con la República y con la economía. Algún día espero que los argentinos entendamos que sin instituciones fuertes la Argentina no se va a desarrollar”.
Tampoco dejó pasar la oportunidad para resaltar la situación que vive la UCR. “La gran noticia del año pasado es que el radicalismo tiene vocación de poder y creo que no va a querer negociar las vicepresidencias ni la vicegobernaciones. El radicalismo entendió que los partidos políticos no tienen el derecho divino de existir si no se renuevan, si no incorpora gente, si no se abre a los jóvenes, si no habla del futuro. Hoy gobierna 3 provincias, más de 400 intendencias, tiene gestión, así que yo creo que el nuevo radicalismo el año que viene va a disputar todas las categorías en todos los distritos”.
Asimismo, insistió con que “no alcanza con el radicalismo, hay que convocar a una nueva mayoría y tenerla en las legislaturas para transformar al país”, e indicó que “nuestro espacio debe definir una candidatura a presidente que compita en las PASO contra el candidato del PRO. Hay varios como Alfredo Cornejo que tiene experiencia de gestión, y el gobernador Morales en Jujuy”.