A 40 años de su estreno original, “Made in Lanús” vuelve a escena confirmando su vigencia como uno de los textos fundamentales del teatro argentino. Escrita por Nelly Fernández Tiscornia y dirigida por Luis Brandoni, quien también fue parte del elenco original, la obra propone un debate profundo y siempre actual sobre la identidad, el desarraigo y la decisión de irse o quedarse en el país.
En el marco de la gira que trae a la obra a la Costa Atlántica, y con próximas funciones en Miramar, Malena Solda habló con “El Argentino” sobre la emoción de integrar este proyecto histórico, el desafío de encarnar a “La Yoli” y el fuerte vínculo que se genera con el público en cada función.
Este clásico del teatro argentino subirá a escena los días 9 y 18 de enero en el Teatro Astral, reafirmando la vigencia de una obra emblemática que sigue interpelando al público a lo largo de generaciones.
– “Made in Lanús” es una obra fundamental del teatro argentino. ¿Qué significa para vos ser parte de este proyecto en el marco de sus 40 años?
Para mí es un orgullo enorme. Haber sido dirigida por Luis Brandoni, que fue quien estrenó la obra hace 40 años y que la conoce tan profundamente, es una experiencia muy valiosa. Fue muy generoso con nosotros y nos transmitió todas sus vivencias de aquella época, tanto como persona como actor, en el regreso de la democracia y en lo que significaba hacer esta obra en ese contexto.
Además, me dieron la oportunidad de encarnar a “La Yoli”, que es un gran personaje del teatro argentino, inmortalizado por China Zorrilla en la versión cinematográfica “Made in Argentina”. Es la posibilidad de emocionarme cada noche creando un personaje profundamente argentino, que defiende a nuestro país con mucha humanidad, aun con todas las dificultades que atravesamos diariamente.
Poder conectar con ese sentimiento en un momento tan complejo como el actual es una bendición, porque me ayuda a reflexionar sobre quién soy, qué quiero y qué deseo para mi familia, para nuestra sociedad y para nuestro país. Todo eso está presente en la escritura de Nelly Fernández Tiscornia, que es tan llana, tan accesible y tan popular, que permite que personas de cualquier lugar del país se identifiquen profundamente con los cuatro personajes. Y eso lo vemos recorriendo la Argentina.
La obra plantea el dilema de si vale la pena quedarse o irse, si es mejor probar suerte en otro país o quedarse y pelearla acá, con todo lo que eso implica. Los personajes discuten esas posiciones y todos nos identificamos un poco con cada uno de ellos. A mí también me pasa.
– A pesar del paso del tiempo, la obra sigue muy vigente. ¿Con qué temas sentís que el público conecta más hoy?
Justamente con ese dilema central: irse o quedarse. La obra habla de lo que significa vivir en la Argentina, de los afectos, de los vínculos, de los olores, de los lugares, pero también del desgaste cotidiano. Siempre hay algo que falta, estés donde estés. Eso atraviesa a todas las generaciones y sigue siendo completamente actual.
– ¿Podés contarnos un poco de tu personaje y qué aspectos te interesó destacar de “La Yoli”?
Lo que más me interesa destacar de “La Yoli” es su enorme humanidad. Es una mujer que habla desde el corazón, no baja línea ni pretende decirle a los demás cómo tienen que pensar. Entiende y respeta las posturas de los otros, aunque tiene una posición muy clara.
A pesar de haber recibido poca educación formal, porque solo terminó la primaria, es quien mejor puede expresar con palabras y sentimientos lo que significa para ella irse o quedarse en el país. Esa sencillez, esa historia de una mujer de barrio que trabajó de lo que pudo para ayudar a su familia y que está dispuesta a sacrificarse para que su hija tenga un futuro mejor, es muy conmovedora y muy cercana. Es la historia de mi papá, de mi tío, de mi abuela. Creo que todos reconocemos algo propio en ella.
– Compartís escenario con un elenco de mucha trayectoria y bajo la dirección de Luis Brandoni: ¿cómo describirías ese trabajo en equipo?
Somos bastante pares, aunque venimos de lugares distintos. Esteban Meloni tiene una formación teatral y cinematográfica muy sólida. Vanesa González también tiene una gran formación teatral y, aunque no nos habíamos cruzado antes, es un placer trabajar con ella, además de que para ella este rol es casi un estreno. Alberto Ajaka viene del teatro independiente.
Lo que nos une es que entendemos que estar arriba del escenario es un juego que se juega con mucha seriedad, pero sin perder el disfrute y la entrega. Después de casi 500 funciones, ya nos pasó de todo, pero resolvemos las dificultades juntos y eso hace que el trabajo sea un placer.
– Muchas personas conocen tu trabajo por la televisión: ¿cómo vivís el encuentro con el público en ciudades más chicas?
Es muy hermoso. Veníamos de hacer funciones en la calle Corrientes y salir a recorrer el país fue una experiencia muy movilizante. El cariño con el que nos reciben, que nos esperen en el hall del teatro para contarnos sus historias, para decirnos que a ellos también les pasó lo que les pasa a los personajes, es algo muy fuerte.
En realidad, los agradecidos somos nosotros. Nos sentimos muy valorados y respetados como artistas. Durante la función, el silencio en la platea es de muchísimo respeto, y eso habla de la valoración hacia nuestro trabajo.
– Esta gira los trae a la Costa Atlántica y llegan a Miramar. ¿Qué expectativas tenés sobre ese encuentro con el público local?
Nunca hice teatro en Miramar, aunque sí tengo recuerdos personales de la zona, de veranear en Chapadmalal, de ir a comer panqueques, de salir por el centro. Espero que la gente se acerque con curiosidad y ganas de pasar un buen momento, de emocionarse y divertirse. Para quienes no conocen la obra, que descubran este texto, y para quienes ya la vieron, que se sorprendan al comprobar que, a pesar de haber pasado 40 años, la historia sigue tan vigente.
– Para quienes todavía no la vieron, ¿por qué “Made in Lanús” es una obra que vale la pena ver?
Porque habla de nosotros. Es un canto de amor a la Argentina. Trata temas como el desarraigo, el irse o quedarse, que atraviesan a todas las generaciones. A los jóvenes que no saben qué hacer con su futuro, y a quienes vivieron épocas difíciles y conocieron el exilio o tienen amigos que se fueron y no volvieron.
La obra
Made in Lanús de Nelly Fernández Tiscornia cuenta la historia de Mabel y Osvaldo, una pareja de argentinos que vive en Norteamérica, y regresa luego de 10 años a su país, para concurrir al casamiento de un familiar.
Allí se reencontrarán con La Yoli y El Negro (hermano de Mabel), un matrimonio de clase media, que a pesar de las reiteradas crisis económicas, sobreviven como pueden, en la populosa ciudad de Lanús, del conurbano bonaerense. Durante el encuentro, Mabel y su hermano develan una sorpresa.
Momentos entrañables, cargados de nostalgia y afecto, cuentan una historia en donde cada personaje tomará una postura distinta y absolutamente visceral que describe una problemática siempre presente en nuestro país.
Elenco
Alberto Ajaka
Vanesa González
Esteban Meloni
Malena Solda
De: Nelly Fernández Tiscornia
Dirección: Luis Brandoni
Funciones: 9 y 18 de enero.
Teatro Astral- Calle 21, Número 1510 -Miramar
Entradas: Passline.com
FUENTES FOTOGRÁFICAS: @madeinlanusok @malenasoldaok