Jonatan Troussel, coordinador de Defensa Civil de General Alvarado, así lo sentenció a LU9. Las llamas arrasaron con 240 hectáreas, pero no hubo que lamentar víctimas fatales. Se investiga si el fuego se originó por desidia humana. «Fue una situación desesperante», dijo.
El voraz incendio que mantuvo en vilo al partido de General Alvarado y a sus alrededores causó la pérdida de un total de 240 hectáreas y finalmente pudo ser controlado este fin de semana, luego de días de intensas tareas por parte de bomberos y otros voluntarios. Si bien se desconoce el origen de las llamas, se cree que pudo haber sido obra de un descuido humano y que las condiciones climáticas eran propicias para su expansión.
Al respecto, LU9 dialogó con Jonatan Troussel, coordinador de Defensa Civil de General Alvarado, quien manifestó: «Es el incendio más grande de la historia en nuestra localidad». Este lunes, personal municipal y bomberos continúan haciendo recorridas, controlando que no se enciendan nuevos focos y que la población se mantenga alejada.
Desde la madrugada del viernes hasta el sábado a la noche se trabajó en la zona, luchando contra las llamas. «Esto se inició en un campo privado, no llegó al vivero, sino quedó a pocos metros del predio, la parte más complicada fue el viernes por la tarde, cuando el viento rotó y el fuego alcanzó a cruzar la Ruta 11, por eso tuvimos que evacuar la zona», contó, destacando la asistencia de voluntarios y otras personas que se acercaron a ofrecer ayuda.
El origen todavía es materia de investigación, a cargo del fiscal Rodolfo Moure. «Esperamos que la Justicia se ocupe del asunto, pensamos que pudo ser algo caso de desidia humana y de ser así caería alguna acción penal», sostuvo Troussel. A pesar de la gran magnitud, no hubo que lamentar víctimas, aunque sí hubo dos heridos y pérdidas materiales, como flora y algunos vehículos del personal que se encontraba en el lugar. «Hubo dos personas heridas, el maquinista de la retroexcavadora y otro de una pala, que ya están dados de alta y en buenas condiciones de salud», aclaró.
«Hay bomberos de 35 años de servicio que nunca habían visto nada igual, el incendio se trasmitía de copa a copa, fue muy preocupante y varias dotaciones de toda la zona trabajaron codo a codo con los bomberos de Miramar, Otamendi y Mar del Sur, se la jugaron todo para controlarlo», siguió, para luego agregar: «Estuve el viernes desde la primera hora de la madrugada y no he podido dormir en todo este tiempo, no sabíamos qué hacer, el fuego nos dividió y se nos dificultaba comunicarnos, fue una situación desesperante porque no sabíamos cómo estaban nuestros compañeros».
Finalmente, el coordinador informó que, como consecuencia del incendio y a modo de prevención, el vivero permanecerá cerrado todos los días a partir de las 20 y hasta las 5.30. Fuerzas de seguridad controlarán que no haya personas fuera del horario permitido.