El pasado sábado 27 de noviembre la Sociedad de Escritores de General Alvarado (S.E.G.A) celebró los 25 años de esta gran familia literaria. “Luego de veinte meses de suspender abrazos, posponer encuentros y cancelar brindis, disfrutamos de todo eso y mucho más” dijo su presidenta, Ana Maria Bausela.
Recibieron a escritores desde distintos lugares del país y finalistas del quinto concurso nacional de microcuentos. Se contó con la presencia de: Hugo Marcheli de Mar del Plata, Salvador Verzi de Villa Ballester, Bettina Grossman de Trelew, Chubut, La hija de Diana Nora La Sala, Leticia Piccone de Mar del Plata, Rosa Elena Pérez de Miramar, Natalia Cecilia Land de C. A. B. A. y Marisol González Nazábal de Olavarría Bs. As.
De los veintiún finalistas, obtuvieron:
el primer premio, Natalia Cecilia Land, de C. A. B. A.
el segundo, Rosa Elena Pérez, de Miramar
y el tercero, que no pudo estar presente,
Sergio Gaut vel Harman, de C. A. B. A.
– Los premiamos y a la vez nos premiamos con un nuevo libro, resumen del certamen. “Cónclave de sueños”, la decimoquinta Antología, que se suma a las de los cuatro primeros concursos y las diez antologías previas.
Agradecemos a la editorial MB, a la editora, socia, colega de comisión directiva y flamante directora de Cultura de General Alvarado, señora Mariana Suárez Boh.
También a la señorita Juana Lahourcade que nos deleitó con la interpretación de su música.
.- Nos reencontramos con socios, amigos, socios fundadores.
.- Recordamos y homenajeamos a los colegas que partieron, aunque sentimos que también brindaban con nosotros al cortar la torta del cumpleaños 25 de S. E. G. A. con los primeros socios.
.-La jornada culminó con la tradicional cena de los premiados, sus acompañantes y miembros de la comisión directiva en el Restaurante Brujas.
Con el alma plena de profundos sentimientos y fuertes vivencias, comparto algunas imágenes del desarrollo del acto.
¡Gracias a todos!
Seguiremos soñando porque “Soñar es siempre un vuelo, soñar es libertad”, como dice la mariposa más bella del mundo en el microcuento ganador de la escritora Natalia Cecilia Land.