Una lluvia, unos milímetros que caen y las calles se vuelven a poner en mal estado.
Huellones, agua, barro son la constante de los vecinos del barrio Las Flores que sufren la desatención de las autoridades. Ha habido reclamos, pedidos de compactación y sellado de las calles para que tengan una mayor duración los parches que se hacen pero los resultados han sido siempre negativos.
Ahora están tirando polvo de piedra, cuyo costo y beneficio aun no se conoce, porque muchas de las que se arreglan con ese material se han lavado con la caída de agua. Esperemos se realice una buena planificación y sobre todo se hagan un buen trabajo en las calles de Miramar y las localidades porque los vecinos merecen vivir mejor. La calle 82 es una muestra de lo que ocurre y debe corregirse.