La magnifica humanidad (Padre Hugo Segovia)

El 15 de mayo ha pasado a ser considerado el día de las encíclicas sociales dado que, en 1891, bajo el pontificado de León XIII, se publicó lo que podríamos considerar el primer documento social de acuerdo con la praxis de la Iglesia.

No quiere decir ello que no hubiera habido documentos referidos a la cuestión llamada social antes de este, sino que, en las historias, es el que fue de comienzo a un magisterio social de acuerdo con los tiempos.

Tanto es así que llamo la atención precisamente por ello el nombre que el actual Papa eligió el 7 de mayo del año pasado al ser elegido.

Prueba de ello además de cómo la Iglesia va adoptando las cuestiones y los problemas que afectan a la humanidad ya que nosotros trabajamos por los hombres y por su salvación y no solo por la eterna sino ya por el bienestar de los pueblos a lo largo de los siglos.

La encíclica “Rerum novarum” firmada por León XIII el 15 de mayo de 1891 señala así, un momento muy importante en la historia de veinte siglos.

Ahora nos encontramos con este 15 de mayo con el 135 aniversario de ese documento que marca un momento de la historia de mucha resonancia.

Era entonces como el despertar de la llamada “conciencia social” del pueblo de dios que suscitó un tomar la problemática civil no como una opción sino como una parte integrante de la misión, aquello que decimos cuando con el credo, afirmamos que Dios “se hizo hombre por nosotros y por nuestra salvación”.

LA CONCIENCIA SOCIAL

La fecha del 15 de mayo ha quedado además establecida como la de las encíclicas sociales y en ella ha habido reiterados llamados de los Papas a despertar la conciencia social a la luz del devenir social, político y económico de los tiempos. Vale recordar que, en 1931, Pio XI reiteró en esa misma fecha la necesidad de no quedar al margen de la problemática social y así, surgidos los total ismos del siglo pasado, otro pronunciamiento muy resonante surgió con la encíclica “Quadagesimo Anno” en la cual, justo, es decir, el Papa Pío XI, con valentías expresaba el dolor por el recorrido sinuoso que había tenido el documento de 1891.

Ahora nos encontramos ya con un nuevo Papa y con este año en que la fecha del 15 de mayo llega a los cincuenta y cinco años de la primera.

Tal vez esta publicación de un documento cuyo nombre es casi una definición “Magnifica humanist nos hace entender más a fondo las razones que el Papa ha tenido para elegir el nombre con el cual ejercerá su pontificado, éste sobre el cuidado de la vida humana en los tiempos de la inteligencia artificial.

La importancia de este documento radica además en la categoría que se quiere dar al mismo ya no solo estará allí el mismo Papa sino también se destaca la de los cardenales Víctor Fernández, prefecto del dicasterio para la Doctrina de la Fe y Michael Czerny del de desarrollo humano integral, así como Chris Olah, directivo de Anthropic (directivo de la empresa norteamericana líder en Inteligencia Artificial). Este invitado viene a mostrar la batalla legal con el Pentágono lo que muestra lo arduo que es el tema dada la procedencia de estos y no faltarán la teóloga Anna Rowlands, británica y la religiosa africana Leocadia Lushombo, docente de California.

CAMINO A RECORRER

Los numerosos problemas que esta problemática despierta en todos los ámbitos del quehacer contemporáneo, afectado por las guerras y discordias a granel no son motivo para que la Iglesia cierre los ojos y las inteligencias sino todo lo contrario y siempre será evidente que nada de lo humano le es indiferente.

No podemos dejar de mencionar lo que ha pasado con otros documentos de la Iglesia, en especial por los que hacen referencia a los males que aquejan a la humanidad.

Nos llamaba la atención algo que puede parecer inadecuado afirmar pero que nos animamos a formular a findes del Siglo XIX sabemos que la humanidad no pasaba por sus mejores momentos si es que los ha habido pero lo evidente es que el mismo Pío XI que tuvo que afrontar durante veinte años las embestidas de nazismo, fascismo, y comunismo (1922-39) denunciaba que había habido ediciones ex purgadas de la encíclica madre en las cuales se omitía el capítulo que hacía hincapié en las obligaciones de los patronos sobre los trabajadores como para que quedara la imagen de lo contrario, esa Iglesia como ámbito de las clases altas.

El nombre del Papa es ya todo un desafío y la trayectoria de estos años de trabajos, esfuerzos, sufrimiento y aspiraciones de la Iglesia son un fuerte aliciente para los cristianos a la vez que nos preocupamos por el tema social nos sintamos con fuerzas para recórrelo.