Melisa Lombardo y su mamá, Sara Mir están al frente de “Papaia”, un emprendimiento textil inspirado en el estilo de vida costero. El mar, la playa, los deportes acuáticos son lo que prevalece en sus diseños. Sin distinción de edad ni género todos podemos encontrar en esta marca productos acorde a nuestros gustos y necesidades.




Melisa nos detallo en una charla con “El Argentino” cómo fueron sus comienzos, cuáles fueron los cambios de “Papaia” a través del tiempo y cómo ve la situación de la industria textil en Miramar.
-¿Cómo comenzó Papaia? ¿Cuál era la idea que tenían al iniciar con el emprendimiento y cuál es la que tienen ahora?
Arrancamos en el año 2015. Yo me crié con mi mamá y mis hermanas, mi mamá coció de muy chica, ella fabricaba camperas. Mi mamá tiene más de 40 años cociendo.
Yo en ese momento viajaba por el mundo haciendo temporadas porque soy guardavidas, pero en la vuelta de un viaje me llegaron las ideas y le dije a mi mamá: “No tenés ganas de probar y hacer unos vestidos para vender” y en ese momento surgió “Papaia”. Ella todavía tenía una maquina industrial en la casa y me dijo que me iba a “dar una mano”.
Empezamos con unos vestiditos en verano y algunos pareos, al principio fue como un hobby. Después, al siguiente año agregamos buzos. La primera temporada fue sólo de verano y luego cuando agregamos los buzos conectamos la temporada de invierno.
Yo además tengo otra profesión, soy Profe de Educación Física, pero siempre me gusto el tema de la ropa.
Ese mismo año que surgió la idea hicimos una votación entre mis amigos para el nombre: “Papaia” o “Agua de Coco”. Ganó Papaia y registramos la marca con toda una idea detrás. Arrancamos en la casa de mi mamá en un cuarto y seguimos actualmente en el mismo lugar, en donde estamos habilitadas para confeccionar y vender los productos al público.
¿En qué se inspiran para elegir los diseños?
Nos inspiramos en el estilo de vida de playa, en el deporte, en los colores, los diferentes amaneceres, atardeceres, los animales, la naturaleza propiamente dicha.
Los diseños los hago yo. En primer lugar, diseñamos y mandamos a sublimar la tela a Buenos Aires. No todas las telas están diseñadas, pero la mayoría sí. Yo estoy en el corte y mi mamá está en la costura. En todo lo que es manejo de redes y ventas me ayudan mis hermanas. Papaia es un emprendimiento familiar.
¿Cómo es emprender desde una ciudad pequeña como Miramar y con la situación económica actual?
Es difícil ser emprendedor, más en Miramar donde nunca fue el fuerte la industria textil, esta todo muy parado en la actualidad porque no se consigue mano de obra especializada, no conseguimos costureras, por lo tanto, contratamos un taller de costura en Mar del Plata. Es difícil, pero nos vamos adaptando, porque al crear desde cero tenemos flexibilidad y nos adaptamos a las diferente situaciones económicas y políticas que van pasando. Por ejemplo: no pagamos alquiler porque es la casa de mi mamá, reutilizamos todo el tiempo la materia prima, si algo no funcionó en una temporada, puede funcionar en la anterior. Vamos buscándole la vuelta. Las modas van pasando y quizás si la prenda no se usa en una temporada, en dos o tres se puede volver a usar.
¿Qué crees que diferencia a “Papaia”?
Yo creo que la materia prima que es de calidad premium y la confesión que también es de primera. Destaco la experiencia que mi mamá tiene en la costura. En este momento está confeccionando las cosas más difíciles y les enseña en el taller de Mar del Plata cómo queremos las terminaciones, etc. Hay una mezcla del diseño, la confección y el precio que es competitivo. Estamos a un precio menos que las grandes marcas y hoy te puedo decir que es mejor calidad. Muchos clientes me lo dicen.
El cuidado del detalle también es importante: chapita, tiracierre, logo, packaging, todo eso se fue creando en estos ocho años.
Siempre hacemos cosas que nos gustan y que creemos que les van a gustar a los clientes. La atención es personalizada. Por ejemplo, hace poquito vino una señora mayor con una dificultad y le acortamos las mangas de una prenda para mayor comodidad.
¿Cómo ves a la industria textil en Miramar?
Está parada, si vos te ponés a pensar qué fábricas hay, está AB Sweaters que es una fábrica que produce tejidos con sede en Miramar y locales en la Plata, pero no hay mucho más.
Hay una reactivación de la producción a nivel nacional, si te ponés a leer te das cuenta que hay un mayor porcentaje. Entre el 2021 y el 2023 aumentó. Pero en Miramar no podemos generar puestos de trabajo, porque no hay mano de obra especializada.
Suelen elegir modelos de la ciudad y la zona, ¿cómo es la selección?
Empezaron siendo amigas mías las modelos, siguen siendo algunas amigas o gente de la ciudad porque la ropa se adapta para cualquier edad. El talle S lo usan adolescentes, todavía no hemos podido largar la línea de niños y niñas porque tenemos mucha demanda, pero es la idea. De todas formas, el talle S es como un talle 16 que lo usan las adolescentes hasta una mujer de 80 años.
La idea que transmitimos es que es un producto que lo puede utilizar cualquier persona. No tenemos línea exclusiva de hombre, pero sí productos unisex, por ejemplo, las capuchas, los ponchos cambiadores para la playa, algunos buzos largos overside. Si un hombre encuentra algo que le gusta se lo lleva sin problemas.
¿Cómo se preparan para la nueva temporada?
Estamos a full trabajando en el taller, vamos a hacer un fuerte en vestidos en remeras, pareos y ponchos cambiadores como siempre, para niños hasta adultos, eso tiene mucha salida. Hay muchos detalles, colores vivos para este verano, flores. Siempre elegimos colores fuertes: naranja, fucsia, turquesa, flúor. Ya estamos organizando la nueva temporada.
–¿Cuáles son los objetivos a largo plazo?
Invertir en maquinaria e infraestructura y estar modernizándonos siempre. Mejorar la calidad de las prendas y también trabajar con materiales que sean más amigables con el medio ambiente sobre todo sublimación, la estampa digital y demás.
Pueden encontrar a Papaia en:
INSTAGRAM @papaia.beachstyle
FACEBOOK: Papaia
TIENDA ONLINE:
www.papaiabeachstyle.com