La hermana radio

Padre Hugo Segovia
Por Padre Hugo Segovia.

Padre Hugo Segovia

El 1º de Agosto de 1972 salió al aire mi primera intervención en el programa “gente de la radio” que Dimas Petineroli tenía a su cargo en LU 3 de Bahía Blanca.

Cuando bauticé a uno de sus hijos salió la idea de una participación mía con un “micro” como entonces se decía de uno de los segmentos de aquellos programas que abarcan toda la mañana.

Salía de 8.00 a 12.00 y casi al borde del cierre, yo hacía “Iglesia joven” ya que entonces tenía el lujo de utilizar ese nombre.
Grababa una vez por semana las cinco emisiones semanales que insumían tres o cuatro minutos y habíamos convenido que si algo importante sucediese podía ir en vivo para opinar sobre el mismo ya que Dimas había impreso un sello de actualidad en la información, el “último momento” que ahora nos atormenta, tantas veces, en los medios.

Este espacio tuvo vida hasta el 31 de mayo de 1974 poco después de haber cumplido la salida número 400. Los motivos se pueden producir si nos fijamos en las fechas aunque, elegantemente, el locutor dijo entonces que ese programa saldría en otro horario.

La radio ocupaba un lugar muy destacado como lo fue desde el momento de su lanzamiento del cual estamos celebrando el centenario.
Lo pude comprobar un día que fue a visitar a un amigo porque al anunciarse a la empleada doméstica, y como no llevaba ningún signo eclesiástico, casi se desmaya preguntándose: “¿el de la radio?.

LA RADIO EN MI VIDA
La radio había sido una experiencia mía que asocio a mis primeros recursos.
Así se entrecruzan voces y sonidos. Aparecen “los cincos grandes del buen humo”, Libertad Lamarque, el Repórter Esso, Francisco Canaro, Yaya Suarez Corvo, Carmen Valdez, René Cóspito, Fernando Ochoa, Juan de Dios Filiberto, Pepe Arias, los Hermanos Dávalos que son los primeros que van surgiendo.

Un lugar preferencial ocupan los radioteatros que salpicaban durante todo el día todas las emisoras y aquí me detengo porque he sido un consumidor inclaudicable de cuenta novela se transmitía y creo que ellos, junto con la experiencia de la vida y las lecturas, me ha resultado tan útiles para conocer el alma humana. Recuerdo, entre tantas, una novela de Rafael GarciaIbañez que la compañía de Blanca del Prado irradiaba (como entonces se decía) por Radio Belgrano: “El último virrey” y cada mañana la comentábamos con nuestra maestra de 2º grado, PichinaDelleDonne, que algunas veces estaba intrigada porque no había podido escuchar el capítulo anterior y nosotros se lo decíamos.

Por la noche eran las voces de muchas de las grandes figuras de nuestro teatro las que nos llevaban a las historias de “La dama de las camelias”, “Los tres mosqueteros”, “Marianela”, “El conde de Montecristo” antes de haberlas leído. Así aparecen los nombres de Luisa Vehil, Iris Marga, Eva Franco, Miguel Faust Rocha, Maruja Gil Quesada, Pedro Lopez Lagar y tantos otros.

Pasados los años, ya en Mar del Plata, el contacto con la radio se hizo más familiar y desde la parroquia de San Carlos establecimos que cada año en la Jornada mundial de las Comunicaciones, fruto del Concilio Vaticano II, entregábamos un premio y cuya característica era el voto de la comunidad que elegía a los que se distinguía.

Dos experiencias que recuerdo con especial efecto: una la oportunidad que me dio Vito Amalfitana de salir los domingos en el que conducía para hacer un comentario actualizado del Evangelio (allí se llamaba, a veces, “Padre Coraje” porque eran los años de esa telenovela). La otra, cuando en el programa que tenían Mario Truco, Cholo Ciano y Polo Román también una vez por semana salía “Un cura se confiesa” en que desgranaba momentos de mi vida. Era “Día D” por Radio 1 y “Sin apuro” por 9.1, respectivamente.

MIRAMAR VUELVE A SER NOTICIA
Ni hablar de los muchos años en que cada jueves Cholo Ciano me llamaba por LU6 Emisora Atlántica para salir en “Conclusiones” al que daba brillo una figura de sus dimensiones.

Para el final he dejado recordar que, así como el 11 de mayo de 1980 empezaba mi tiempo de párroco de Miramar, el 7 de Julio empezaba “Miramar es noticia” a cargo de Alberto Solari. Al enterarme de ello le envié un augurio de buena suerte que marcó el principio de una amistad que ha ido creciendo con el paso de los años y que ahora se hace visible también porque, a la par que el centenario de la radio, vuelve al aire ese programa gracias a F.M. 89.3 Zona.

Surgen muchos recuerdos y viene a la mente la “Cruz de San Andrés” como un poco ostentosamente bautizamos a la distinción anual que durante diez años entregamos en la Jornada de las Comunicaciones Sociales. Van saliendo el teatro Nexus; Juan Carlos Paludi, por el emprendimiento “En la carpa el libro descubre al país”; Manuel González Gil por la temporada con “El loco de Asís”; AónRossi, fundador del semanario “Crónica”; Ricardo Palacios, encargado municipal de prensa; José Luis Linares por Radio Cable Miramar, primera emisora local; Misa por Canal 8 de Mar del Plata; Leopoldo Ciancaglini por el primer Canal de cable de la ciudad; el mismo Latino Arrigoni y, sin lugar a dudas, Alberto Solari que fue el primer galardonado.

Honrado yo con la función de padrino celebro hoy esta buena noticia y me resulta auspicioso conectarla con este centenario y, respirando aires franciscanos, otorgarle a la radio el Título de “Hermana”.