“La docencia es la única profesión que crea a todas las demás”

Como decía Brad Henry: “un buen maestro puede crear esperanza, encender la imaginación e inspirar amor por el aprendizaje”.

Silvia D´Agostino es una profesora muy querida de nuestra ciudad (actualmente trabaja en el colegio “Nuestra Señora de Luján” y da clases particulares de Matemática) con más de 35 años de experiencia que conversó con “El Argentino” para contarnos sus vivencias en esta profesión “que crea todas las demás”, y además, dejarnos un mensaje para las futuras generaciones.

¿Cómo descubriste tu pasión por la docencia?

Durante mi carrera de Licenciatura en Economía, descubrí mi pasión por enseñar, ya que nos enviaron a dar clases a la comunidad gitana: les enseñábamos a hacer cheques, a sacar el DNI, etc. para que no se sientan discriminados y se inserten en la sociedad: eso me llenaba de satisfacción. Además, mi madre era maestra y también me transmitió la pasión por la docencia.

¿Qué recuerdos tenés de cuando comenzaste a dar clase?

Cuando ya estaba más cerca de terminar la Licenciatura, me llamaban de escuelas de la ciudad porque no había profesores que den materias como Matemática Financiera, Economía o Contabilidad. A partir del año 2000 nos exigen la capacitación docente para dar clase. Entonces, todos los sábados iba a Mar del Plata a estudiar y perfeccionarme.

Después, desde la universidad nos exigieron hacer unas materias de Exactas, que me ayudó una compañera, y todo eso me ayudo a abrir la cabeza para continuar siendo docente.

Elegí seguir como docente y no insertarme en ambiente laboral de una empresa, porque me apasionó de que antes de terminar de estudiar, ya tenía un trabajo que disfrutaba mucho. Comencé en el Instituto General Alvarado y cuando terminé la carrera ya me titularizaron.

Me sentía muy cómoda en esto, ya que percibía siempre el cariño de los chicos, los adolescentes y tuve una muy grata experiencia cuando di clases a los adultos en “La Nocturna”.

Si no fueras docente… ¿qué te gustaría ser?

La verdad no podría contestar. Siento que la docencia siempre fue mi camino. Si no fuera profesora, sería maestra de grado. Siempre por el camino de la docencia.

¿Qué valores debe tener un buen docente?

Admirar la vocación, estar siempre aprendiendo porque se puede cometer errores. El respeto y el cariño a los jóvenes y los colegas es primordial. Saber escuchar a los alumnos.

Uno en la vorágine se desmadra, que no debería ocurrir, pero el valor central para mi es amar la vocación de servicio en el sentido de dar lo que uno humildemente sabe.

¿Tenés alguna experiencia que te haya marcado en la docencia?

Experiencias tengo muy lindas como muy fuertes. En lo cotidiano me dicen “Silvita” con mucho cariño. Muchas veces me cruzo con alumnos que ya son adultos y tienen hijos y me saludan con mucho amor.

Por ejemplo: en el año 1992 recuerdo un grupo de jóvenes que me invitaron al viaje de egresados y ofrecieron pagarlo juntando plata entre todos, yo no pude ir porque tenía mi madre enferma. Pero fue un gran gesto de este grupo.

Hace no mucho, 5 o 6 años una joven me dejó arriba del escritorio un mensaje con una frase de lo que es la educación. Me sorprendían los alumnos con regalitos que me llenaban de cariño.

En “La Nocturna” con gente adulta, la gente llevaba mate y compartíamos. Participamos de un concurso de la bolsa de valores, y los alumnos se compenetraron mucho. Gente maravillosa. Personas que se levantaban a las 4 de la mañana para trabajar en la pesca, que estudiaban con mucho sacrificio.

También, hay experiencias muy duras, por ejemplo, en el año 2001, yo trabajaba en la escuela Medía y a la tarde se daba la Copa de Leche, una merienda, y un alumno con todo respeto me pidió si podría repetir porque no había almorzado. No se me va a olvidar jamás, fui a la cocina y le preparé todo lo que podía.

He tenido muchos casos y muchas perdidas también que fueron situaciones muy duras.

¿Cómo ves la docencia hoy en día en la ciudad de Miramar?

Creo que la pandemia hizo estragos en varios aspectos de la sociedad, uno es la educación: hay chicos que no quieren sacarse el barbijo porque por ejemplo se ven feos. Entonces creo que hay que trabajar mucho en lo vincular. Los chicos se agreden mucho, y eso a las personas más sensibles les afecta mucho.

Después, el sistema educativo está muy permisivo y debería reverse para generar más responsabilidad en los chicos. El nivel de exigencia decayó últimamente. A los alumnos les cuesta estudiar, sentarse a hacer un trabajo práctico, etc. La situación y la falta de voluntad es preocupante.

Un mensaje que quieras dar para las próximas generaciones…
Todo en la vida se da con esfuerzo, sino hay esfuerzo todo es efímero, y lo efímero no sirve. Ya sea docente o alumno dedicarse a hacer lo que uno mejor pueda las cosas. Dedicar tiempo, sin esfuerzo no se valoran las cosas. Las consecuencias no van a ser buenas.

Hacer los trabajos con tiempo, consciencia y poner lo mejor que uno tiene: ahí van a estar los resultados. La vida es un aprendizaje continuo.