La alegria del amor

Padre Hugo Segovia
Por Padre Hugo Segovia.

PADRE HUGO SEGOVIA

Se cumplen cinco años de la publicación de la Exhortación apostólica posterior a los sínodos que había convocado el Papa Francisco para debatir la problemática, sin duda acuciante, de la familia en el actual contexto.

El nombre de la Exhortación ya quiere mostrar que se trata no de un análisis frío sino de “profundizar con libertad algunas de las cuestiones doctrinales, morales, religiosas y pastorales” que atañen a las familias” … ”una reflexión que si es fiel a la Iglesia, honesta, realista y creativa ayudará a encontrar mayor claridad”.

“Amorís laetitia” en latín, se traduce por “la alegría del amor”. Dice el Papa: “la alegría del amor que se vive en las familias es también el júbilo de la Iglesia”.

Cuando se publicó la Exhortación, hablamos de lo gratificante que nos resultaba, entre tantas otra cosas, encontrar unos versos de Mario Benedetti; “tus manos son mi caricia/mis acordes cotidianos/ te quiero porque tus manos/ trabajan por la justicia/. Si te quiero es porque sos/ mi amor, mi cómplice y todo/ y en la calle, codo a codo/ somos mucho más que dos”.

Dice el Papa: “los esposos necesitan adquirir una clara y convencida conciencia sobre sus deberes sociales”.

ENCUENTRO EN ROMA

Con motivo de este aniversario ha enviado una Carta a las familias que quiere, además, invitarlas a las Jornadas Mundiales de las familias, una de las iniciativas de Juan Pablo II que, desde 1994, se vienen desarrollando cada tres año y han pasado por Río de Janeiro, Manila, Valencia, México, Milán, Filadelfia, Dublin, y, obviamente, Roma donde debí celebrarse la décima edición en 2021, postergada para 2022.

Unida a estos hechos hemos tenido el estreno, también postergado por la pandemia, de una película argentina, “Hoy se arregla el mundo”, en la cual, y siguiendo una línea propia, su director afronta un problema familiar.

Hemos pensado que bien podría llegar a manos del Papa Francisco, abierto a todos los ámbitos de la cultura actual. Y también en un ida y vuelta que lamentamos tanto que no se dé, Ariel Winograd seguramente encontraría en “Amoris laetitia”, por encima de la problemática religiosa, elementos útiles para su película, así como los sabrosos comentarios que ha estado haciendo el Papa sobre la figura de San José en las catequesis que le dedicó con motivo del año que la Iglesia le dedicó.

Muchas veces hemos lamentado lo lejos que estamos de estos “ida y vuelta” que podrían enriquecer a unos y a otros para analizar y buscar caminos ante realidades tan desafiantes.

COMPAÑERA DE VIAJE

Las anteriores películas del director argentino que abordan la problemática familiar, le nace decir que, “tocan una misma tecla a la vez distinta sobre el mismo tema”.

En “sin hijos” nos muestra a un padre que oculta, a su nueva pareja, una hija anterior.

“Mamá se fue de viaje” presenta a un padre que tiene varios hijos, pero no está conectado con ninguna y “Hoy se arregla el mundo” presenta a un padre que, al morir su esposa, se descubre que no es suyo el hijo.

Es interesante escucharlo al director, así como a Leonardo Sbaraglia que es el protagonista de esta última película: “lo más interesante es que nos ayudan a reflexionar sobre la paternidad. Están cambiando mucho los paradigmas mas familiares y hay personas que sin, ser padres de sangre, llegan a convertirse en enormes referencias de este tipo”.

El cineasta dice que tiene una hija y se sigue haciendo preguntas acerca de lo que significa ser padre, como darle libertad y al mismo tiempo brindarle los valores básicos en la vida”.

Insistiendo en el tema del diálogo vienen a nuestro encuentro muchos párrafos de “Amoris Laetitia” y solo ponemos el acento sobre lo que nos dice cuando afirma que “podemos comprobar que la Palabra de Dios no se da como sucesión de tesis abstractas sino como una compañera de viaje también para las familias que están en crisis o en medio de algún dolor y le muestra la meta del camino.